Este martes, el mundo del espectáculo argentino se vistió de luto tras conocerse la noticia del fallecimiento de Antonio Grimau, figura emblemática de la escena nacional con más de seis décadas de trayectoria. El actor, cuyo nombre real era Antonio Rebolini, fue despedido por la Asociación Argentina de Actores y Actrices, entidad que destacó su sólida carrera y su aporte fundamental a la cultura del país.
Una vida dedicada a la actuación
Nacido el 10 de marzo de 1944 en Remedios de Escalada, provincia de Buenos Aires, Grimau inició su camino profesional a los 16 años tras presentarse a una convocatoria en el teatro Charles Chaplin de Almagro. Fanático confeso de Huracán, el actor se formó bajo la tutela de Juan Carlos Gené, a quien siempre consideró una referencia central en su oficio. Desde 1970, formó parte activa de la Asociación Argentina de Actores y Actrices.
Trayectoria teatral y televisiva
Su recorrido en las tablas fue prolífico, participando en obras icónicas como Los invertidos, El precio, Yepeto, Hamlet y Rotos de amor, entre muchas otras. En 2026, realizó uno de sus últimos trabajos teatrales en Vamo’ los pibes, junto a figuras como Osvaldo Laport y Raúl Lavié.
En televisión, su rostro se volvió familiar para varias generaciones a través de ficciones como Rolando Rivas, taxista, Poliladron, Padre Coraje, Valientes y Herederos de una venganza. Sin embargo, uno de los puntos más altos de su carrera llegó en 2018, cuando encarnó a Roberto Sánchez en la adultez en la exitosa miniserie Sandro de América, papel que le valió el premio Martín Fierro como mejor actor protagonista.
Legado y reconocimientos
Su paso por el cine también fue destacado, con participaciones en filmes como La Mary, Caballos salvajes y Secretos compartidos. En reconocimiento a su labor, en 2005 recibió el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado por la Asociación Argentina de Actores y el Senado de la Nación. Hoy, colegas, familiares y amigos despiden a un artista que transitó con éxito desde los roles de galán hasta las composiciones dramáticas más complejas, consolidándose como un pilar imprescindible de la historia del espectáculo argentino.
