El Gobierno de La Pampa, a través de la Mesa Provincial de Zoonosis, impulsa una campaña sostenida durante todo el año para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH). La estrategia se centra en la concientización comunitaria y la actualización de los equipos de salud locales, con el objetivo de afianzar hábitos higiénico-sanitarios que reduzcan la incidencia de esta enfermedad endémica en la provincia.
El SUH es una patología grave transmitida por alimentos contaminados con la bacteria Escherichia coli. Afecta principalmente a niños y niñas menores de cinco años, aunque también representa un riesgo significativo para personas mayores, mujeres embarazadas y pacientes con sistemas inmunitarios debilitados.
En una entrevista con la Agencia Provincial de Noticias, Patricia Estrella, referente del Programa de la Dirección de Epidemiología, dimensionó la gravedad de la afección. “Se trata de una enfermedad endémica grave, con una mayor ocurrencia durante los meses de más calor. Según registros oficiales del Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina representa la causa principal de insuficiencia renal aguda en la infancia, la segunda de insuficiencia renal crónica y es la responsable del 10 % de los trasplantes renales en niños y adolescentes”, detalló la especialista.
La profesional subrayó la importancia de la consulta médica precoz ante la aparición de síntomas gastrointestinales. Estrella destacó los signos de alerta a los que se debe prestar atención: “ entre los principales síntomas que pueden aparecer se encuentran diarrea (con o sin presencia de sangre), dolor abdominal, fiebre y vómitos, alteraciones de conducta como irritabilidad, debilidad extrema o somnolencia, disminución notoria en la producción de orina, cuadros visibles en piel: palidez marcada, coloración amarillenta (ictericia), hematomas o pequeñas hemorragias subcutáneas. Es ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, la indicación central es concurrir de manera inmediata a un centro de salud. Una vez confirmado el diagnóstico, el abordaje terapéutico se basa en medidas de soporte que se adaptan a la gravedad de cada paciente”, explicó.
Dado que la prevención es la herramienta más eficaz, la especialista remarcó medidas clave para la preparación de alimentos. Enfatizó que “siempre debemos asegurar una cocción completa de las carnes hasta que no queden zonas rosadas en su interior ni jugos sanguinolentos, prestando especial atención a la carne picada, ya que en el proceso de picado traslada las bacterias de la superficie hacia el interior del producto, esos microorganismos se mezclan por toda la masa. Si la cocción no es total, el centro conserva la bacteria viva”.
Además, para evitar la contaminación cruzada, recomendó no utilizar los mismos utensilios para alimentos crudos y cocidos sin una limpieza previa. “Asimismo, resulta indispensable evitar la contaminación cruzada no utilizando los mismos utensilios (como tablas o cuchillos) para alimentos crudos y cocidos sin lavarlos previamente con agua y detergente, además de conservar los insumos almacenados de forma independiente en recipientes cerrados”, agregó.
Otras pautas fundamentales incluyen el lavado riguroso de manos con agua y jabón, especialmente antes de manipular alimentos y después de tocar carne cruda; el uso exclusivo de agua potable; el consumo de lácteos pasteurizados; y el lavado minucioso de frutas y verduras. También es crucial no interrumpir la cadena de frío de los alimentos.
Finalmente, la referente aconsejó evitar que los niños pequeños consuman chacinados de elaboración casera y asegurar el correcto mantenimiento y clorado de las piletas de natación. “La información precisa es el recurso fundamental para tomar decisiones de cuidado correctas. Por este motivo, el trabajo coordinado a través de la Mesa Provincial de Zoonosis busca empoderar tanto a las familias pampeanas como a nuestros profesionales de la Salud”, concluyó Estrella.
