El Gobierno de La Pampa avanza en la construcción de la tercera celda de disposición final en la Planta de Tratamiento de Residuos Biopatogénicos de Toay. La obra, considerada estratégica, busca ampliar la capacidad de tratamiento y asegurar la continuidad en la gestión de residuos especiales generados en todo el territorio provincial. El ministro de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Intronati, recorrió los trabajos en el predio ubicado sobre la Ruta Provincial Nº 9 para verificar el progreso de la intervención, que tiene un plazo de ejecución de 180 días.
Durante su visita, Intronati destacó la importancia de la obra como una decisión política para sostener la infraestructura del sistema sanitario pampeano. “Esta obra consolida un sistema que garantiza el tratamiento seguro de los residuos biopatogénicos en toda La Pampa. Estamos hablando de una infraestructura clave para la salud pública y el cuidado del ambiente, con una proyección pensada para las próximas décadas”, afirmó el ministro. Además, remarcó que el Gobierno provincial invierte en proyectos que, aunque no siempre visibles, son indispensables para garantizar servicios de calidad.
El proyecto contempla el movimiento de suelos y la construcción de una nueva celda impermeabilizada con elevados estándares de seguridad. Se incorporarán piezómetros para el monitoreo permanente de las napas y un sistema de captación de lixiviados para proteger el suelo y los recursos hídricos. “Cada componente técnico de esta obra responde a estándares ambientales exigentes. No solo ampliamos capacidad operativa, sino que garantizamos un proceso seguro y controlado, cuidando nuestros recursos naturales”, sostuvo el funcionario. La planta fue diseñada con una vida útil estimada de 30 años.
El titular de Obras y Servicios Públicos señaló que la ejecución de esta tercera celda responde a una planificación sostenida para anticiparse a futuras demandas. “Este tipo de obras reflejan un Estado atento y eficiente, que planifica a largo plazo y trabaja de manera coordinada para dar respuestas concretas a la sociedad. La infraestructura pública no es un gasto, es una inversión en calidad de vida, en salud y en desarrollo”, expresó Intronati. La iniciativa fue articulada entre las áreas de Salud, Ambiente y Obras Públicas.
Por su parte, el representante de la empresa adjudicataria, Javier Moldovar, calificó la obra como “necesaria para garantizar la continuidad del sistema provincial”. Moldovar destacó la experiencia previa de la firma en el predio: “Haber participado en la ejecución de la planta, del horno pirolítico, la autoclave y la celda anterior nos permite afrontar este nuevo desafío con conocimiento y previsibilidad”. La nueva infraestructura, además de su impacto sanitario y ambiental, genera empleo local y moviliza la actividad de empresas pampeanas.








