Matías Calmels: «El refugio bajó de 196 a 75 animales gracias al incremento de adopciones»

22 julio, 2026 a las 11:00

Matías Calmels, director de Zoonosis y Vectores del Municipio de General Pico, repasó la situación del refugio municipal, donde actualmente hay entre 70 y 75 animales, una cifra que contrasta notablemente con los 196 que había cuando asumió la dirección en 2020. El funcionario también detalló las tareas de control de terrenos y la vigencia del plan de castraciones.

De 196 a 75: el refugio respira

La reducción de animales en el refugio no es casualidad. Calmels explicó que en las últimas dos semanas se concretaron 12 adopciones, y que el ritmo viene sostenido: «Venimos teniendo de 1 a 2 por mes, cosa que antes no sucedía tanto».

El sistema de adopciones funciona de lunes a viernes entre las 8 y las 12, aunque desde la dirección piden coordinar la visita por teléfono para evitar que los interesados se queden esperando en la puerta si hay tareas en curso. Los fines de semana, las voluntarias de APA también colaboran con las adopciones aprovechando que la gente tiene mayor disponibilidad.

«Ningún animal se va del refugio sin castrar. A veces inclusive hacemos la recepción de un animal bajo de peso, lo recuperamos un poco, se hace la cirugía de castración y ahí entra en adopción»

Cada animal que ingresa recibe una identificación numérica y una ficha clínica. «Nosotros lo llamamos de una manera y otra persona le puso otro nombre, entonces el número es una cuestión interna», aclaró Calmels. Esto permite un seguimiento veterinario ordenado, con derivaciones al Hospital Escuela de Animales Pequeños de la facultad cuando se requieren diagnósticos o cirugías complejas.

Terrenos baldíos: más diálogo que multas

El área de control de parcelas se incorporó a la dirección el año pasado y funciona de manera permanente. Los inspectores recorren los barrios, fotografían los terrenos en mal estado y notifican a los propietarios para que reviertan la situación.

Calmels destacó que la mayoría responde favorablemente:

  • Se otorgan plazos perentorios para la limpieza
  • Muchos titulares avisan si tuvieron algún inconveniente y se comprometen a cumplir
  • Solo en última instancia se aplican sanciones

«La idea es fundamentalmente poder realizar una tarea preventiva. En la gran mayoría nosotros tenemos una respuesta positiva a los pocos días», señaló el funcionario. Cuando aparecen roedores, se analiza si el problema viene del terreno denunciado o de desagües, domicilios cerrados u otras fuentes.

Perros sueltos: responsabilidad difusa

Sobre la presencia de perros en la calle, Calmels planteó una distinción importante: muchos tienen dueño pero pasan el día afuera. «Nos suele suceder que ese animal genera algún inconveniente y ya no es mío. Pero resulta que lo tuviste años en la vereda de tu casa, atendiéndolo, llevándolo al veterinario, tiene nombre».

En eventos masivos como la carrera de bomberos o el Día de la Bandera, el área intensifica los controles. El año pasado retuvieron 6 perros y este año 2, uno de los cuales fue trasladado al refugio mientras que al otro se le notificó a la propietaria que no lo saque a la vía pública.

Plan de castraciones: 15 años y con buena salud

El convenio con el Colegio Médico Veterinario está en proceso de renovación, como ocurre cada año. El plan se acerca a los 15 años de funcionamiento y cuenta con unos 30 profesionales.

Un dato llamativo: el 60% de las solicitudes actuales son para felinos. «Esto evita la proliferación de colonias en lugares sin habitar, donde en poco tiempo se puede armar una colonia de 15, 20 gatos que se crían ariscos», explicó Calmels.

El servicio tiene un costo menor a los 1000 pesos y solo se interrumpió brevemente durante 60 días en la pandemia. «Es un servicio que la comunidad tiene apropiado y permite mantener un cierto equilibrio poblacional en la ciudad», concluyó el director.

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