El Centro Cultural y de Convenciones de Realicó fue el escenario este martes del emotivo acto por el 50º aniversario de la Escuela de Apoyo a la Inclusión Nº 7. La ceremonia congregó a la comunidad local y regional para conmemorar cinco décadas de compromiso con la educación inclusiva.
La jornada contó con un especial marco institucional, con la participación de estudiantes y banderas de ceremonia de diversas instituciones educativas. Durante el acto central se realizaron homenajes y reconocimientos a su fundador, Carlos Botta, así como al personal directivo, docente, no docente y exalumnos que han formado parte de la escuela. Además, se proyectaron materiales audiovisuales que repasaron la historia, el presente y el futuro de la institución.
Estuvieron presentes la ministra de Educación de La Pampa, Marcela Feuerschvenger; el intendente de Realicó, Facundo Sola; la directora de la institución, Claudia Cabello; la directora general de Transversalidad de la Educación Inclusiva, María Virginia Rubio Mondragón; y la subdelegada regional de la Zona Norte, Viviana Bongiovanni, entre otras autoridades.
Uno de los discursos más conmovedores fue el del fundador y ex director de la Escuela, Carlos Botta, quien recordó que la institución nació gracias a la gestión de vecinos comprometidos. “Mi historia personal me llevó a caminar casa por casa, convencer a papás con hijos con discapacidad para que los lleven a la escuela. Algunos se negaban, luego de charlas y visitas finalmente comprendieron de qué se trataba el proyecto, sus hijos necesitaban ayuda y poder estar con profesionales. Siempre golpeé puertas y he tenido una actitud solidaria con la gente. Felicito a la Dirección y a todo el personal por su dedicación a lo largo de los años”, expresó.
A su turno, Cristina Mogensen de Etcheverri, ex responsable de la institución, reflexionó sobre la evolución de la modalidad educativa. “Los paradigmas de la educación han ido cambiando y, en este momento, hay otras personas que nos suceden que también trabajan con mucho amor y energía para lograr incluir a los alumnos desde otro lugar”, señaló. La directora actual, Claudia Cabello, afirmó que “el objetivo siempre son los estudiantes, que ellos puedan recibir lo que necesiten, y el acompañamiento a las familias. Todos tenemos derechos y debemos convivir en la misma comunidad, por tal motivo los estudiantes también tienen que compartir el espacio conjuntamente con las Escuelas de Nivel, no solo el espacio y la permanencia, sino también la participación activa y efectiva en las instituciones”.
El intendente Facundo Sola destacó el valor histórico del aniversario. “Es un momento especial, cargado de emociones. Cuando uno ve las imágenes y escucha las historias, se traslada en el tiempo. Estos 50 años no son tan solo el paso del tiempo; son historias de vida, historias de cada familia y de cada persona que trabajó en relación a esta iniciativa con mucho esfuerzo y empeño”, manifestó.
En el cierre de los discursos, la ministra de Educación, Marcela Feuerschvenger, reafirmó el compromiso del gobierno provincial con la inclusión plena. “En este tiempo, donde se ponen en tensión organizaciones de trabajo y paradigmas, para el Gobierno de la provincia de La Pampa y para este Ministerio de Educación, no es ni un paso atrás, ni al costado, es un paso hacia adelante. Hace 50 años, Carlos dio un paso importante y tenemos la obligación, las nuevas generaciones, de seguir mejorando la inclusión, los acompañamientos y las oportunidades”, concluyó.
Tras la ceremonia oficial, las autoridades y la comunidad se trasladaron al edificio de la Escuela de Apoyo a la Inclusión Nº 7, donde se descubrió una placa conmemorativa en honor al cincuentenario.












