Juan Greco, representante de La Pampa en el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (COIRCO), reveló que la cuenca cuenta con más de 2.500 análisis de calidad de agua realizados desde 1998, convirtiendo al río en uno de los más monitoreados del país. El control incluye ocho puntos de muestreo mensual, estudios de sedimentos y análisis de peces para detectar posibles contaminaciones.
Un sistema de monitoreo único en el país
Greco explicó que La Pampa es la única provincia que mantiene un trabajo coordinado entre tres organismos: la Secretaría de Recursos Hídricos, Hidrocarburos y Medio Ambiente. Este esquema de control conjunto comenzó en 2017 para inspeccionar derrames de hidrocarburos en yacimientos, aunque el monitoreo del río arrancó mucho antes.
«El departamento de química del COIRCO realiza de manera mensual análisis en 8 puntos distintos del río Colorado, más el estudio de peces», precisó el funcionario. La metodología incluye el análisis de branquias de peces, ya que estos organismos absorben el agua y retienen hidrocarburos en sus branquias si hay contaminación presente.
Inspectores con alcance interprovincial
Cuatro inspectores de COIRCO, que integran la Comisión Técnica Fiscalizadora desde el año 2000, tienen autoridad para ingresar a las cuatro provincias con producción hidrocarburífera. Greco trabajó en ese equipo durante casi 13 años y conoce a fondo las más de 12.000 instalaciones que existen en la cuenca, incluyendo el río Grande, afluente del Colorado en Mendoza.
«El río Colorado para Santa Rosa está a 300 kilómetros. En realidad lo tenemos a menos de 2 metros de nuestras canillas. Hoy, entre el 60 y el 70% del agua que consumimos en Santa Rosa viene del río Colorado»
Agua potabilizable con controles agregados
El representante pampeano aclaró que el agua del río es potabilizable, no potable. «En ningún lugar del mundo hay un agua de un río que sea potable», señaló, diferenciando ambos conceptos. La planta de Pichimauida cumple la función de transformar el agua en apta para consumo humano.
En los últimos años, la provincia agregó módulos de control adicionales:
- Estudio de agroquímicos por las áreas de riego
- Análisis de cianobacterias, tras su primera aparición en el lago el año pasado
- Laboratorio en Aguas del Colorado para detección inmediata
- Sistema de remediación mediante carbón activado
Gestión del embalse Casa de Piedra
Greco detalló que las reuniones mensuales entre Buenos Aires, Río Negro y La Pampa coordinan la apertura y cierre de válvulas del embalse según las necesidades de cada provincia. Actualmente, la cuenca atraviesa un período de veda de riego, lo que permite acumular agua para garantizar la temporada 2026-2027.
«Ya estamos estudiando qué va a pasar en el riego del 2026-2027 en función de las nevadas que se producen en estos momentos en la cordillera», explicó el ingeniero. El trabajo técnico evalúa cuánta agua se derretirá y cómo distribuirla entre las provincias y la generación de energía.
Control histórico de derrames
El representante recordó que cuando se perfora un pozo se extraen tres elementos: petróleo, agua y gas. El agua de formación tiene entre 5 y 7 veces la salinidad del agua de mar. A mediados de los años 90, ese agua se volcaba directamente al río, una práctica que fue erradicada gracias al control del COIRCO.
Conflicto con Mendoza
Greco mencionó que cuatro provincias ampliaron por ley las facultades ambientales de COIRCO, pero Mendoza no lo ha hecho. «Sabemos la habitual reticencia de Mendoza en temas hídricos para compartir el agua, que en definitiva es de la cuenca, no es de los mendocinos», cuestionó.
El funcionario enfatizó que el trabajo técnico debe exceder las gestiones políticas. «El dato mata relato», afirmó, destacando que todos los análisis están disponibles públicamente y se realizan en la Universidad Nacional del Sur, con contrastes en otros laboratorios para garantizar precisión.



