Oscar Alpa, vicerrector de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam), confirmó el acuerdo alcanzado entre las universidades nacionales y el gobierno que garantiza un aumento salarial del 24% en dos etapas. El incremento representa un respiro importante tras meses de reclamos, aunque todavía no resuelve la totalidad de las demandas del sector educativo.
Un aumento en dos tramos que impacta en el aguinaldo
El acuerdo firmado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reúne a 49 universidades nacionales, establece un incremento del 21,33% a partir de julio y un 3% adicional en octubre. La primera cuota se verá reflejada en los sueldos que se cobran en julio, lo que permite que impacte también en el aguinaldo.
«Esto significará ahora en junio en la provincia de La Pampa que se inyectan 1000 millones de pesos de salario en la provincia», explicó Alpa, dimensionando el impacto económico directo que tendrá la medida solo en territorio pampeano.
Además, se pactó una nueva paritaria dentro de tres meses para actualizar los salarios según la inflación acumulada, incluyendo una compensación por la pérdida registrada hasta mayo de 2026.
El reclamo judicial continúa activo
Pese al acuerdo, Alpa fue claro respecto a que la lucha no termina aquí. Una de las condiciones que impuso el CIN para sentarse a negociar fue mantener activa la acción judicial iniciada en octubre del año pasado por el incumplimiento de leyes previas.
«Hasta que no se arregle totalmente, no se va a bajar la acción judicial. El gobierno planteaba que se baje, pero la condición que pusimos es que no se bajaba»
El vicerrector destacó que este acuerdo salarial cubre apenas «entre un tercio y la mitad del reclamo total», que incluye también financiamiento para gastos de funcionamiento, hospitales universitarios y becas estudiantiles.
Docentes, no docentes y paritarias ratificadas
Tras la firma del acuerdo por parte del CIN, se realizaron paritarias con los gremios docentes y no docentes, que ratificaron el entendimiento. Alpa subrayó que la decisión de aceptar o no el acuerdo quedó en manos de las organizaciones sindicales.
«Nosotros no vamos a opinar cuánto es un buen acuerdo o no, para eso tienen que estar los gremios», señaló, remarcando el rol de las federaciones en la negociación.
El aumento representa un avance significativo si se lo compara con la primera oferta del gobierno en febrero, que consistía en un 12% repartido en tres cuotas. «Ahora estamos hablando del doble y a pagar ahora», enfatizó.
Becas y gastos de funcionamiento: aún insuficientes
El acuerdo también contempla un incremento del 50% en las becas Manuel Belgrano, las becas prioritarias para estudiantes, que pasarán de 80 mil a 120 mil pesos a partir de julio. Sin embargo, Alpa consideró que este monto sigue siendo insuficiente, especialmente teniendo en cuenta que no habían recibido aumentos en los últimos dos años y medio.
Respecto a los gastos de funcionamiento y el presupuesto para hospitales universitarios, el vicerrector admitió que si bien las partidas llegan mensualmente, «el monto, por más que llegue al día, si es escaso, es escaso».
El resultado de una lucha colectiva
Alpa destacó que este logro no es mérito exclusivo de rectores o del CIN, sino el fruto de una movilización conjunta que incluyó:
- Cuatro marchas multitudinarias en defensa de la universidad pública
- El accionar coordinado de sindicatos y federaciones docentes
- El acompañamiento masivo de la sociedad
- La presión judicial y política sostenida durante meses
«Esto también demostrar que al final plata había, porque es un importe significativo. No es todo, pero realmente creo que es un acuerdo que es muy bueno»
El vicerrector reconoció que el gobierno intentó modificar la ley de financiamiento universitario, pero debió retroceder ante la firmeza del reclamo. «El tema universitario no, arreglá con los sindicatos, arreglá con las universidades», le habrían planteado incluso gobiernos provinciales afines al oficialismo nacional.
Un alivio que no resuelve todo
Para Alpa, el acuerdo «no es la solución final» pero sí representa «un alivio importante» que pone dinero directo en el bolsillo de docentes y no docentes. «Falta mucho para recuperar la realidad de nuestros salarios», admitió, pero valoró que al menos se retomó el diálogo y se logró un reconocimiento concreto.
El vicerrector cerró con un mensaje de continuidad: «La Universidad tenemos que seguir respondiendo a la sociedad y agradecer a la sociedad que la siente como parte fundamental de todo esto».



