La Municipalidad de General Pico tiene definida una clara estrategia de expansión territorial que prioriza el desarrollo hacia el sector norte de la ciudad, según confirmó el secretario de Obras Públicas, ingeniero Jorge Gabba, en diálogo con InfoPico Radio.
“La ciudad va hacia el norte”, afirmó categóricamente Gabba al ser consultado sobre la dirección del crecimiento urbano. El funcionario explicó que esta decisión responde a criterios técnicos y de planificación territorial que buscan garantizar la sustentabilidad del desarrollo urbano.
Zona norte: 170 hectáreas de reserva urbana
El eje de esta expansión se concentra en la zona comprendida entre la Ruta Provincial 101 y la 417, donde se amplió el ejido urbano mediante un proyecto presentado al Concejo Deliberante. “Ahí hay 170 hectáreas más que van a poder urbanizarse en algún momento. Eso es una reserva que nosotros tenemos”, detalló el secretario.
Gabba precisó que “la 417 ayer era el límite, ahora hay 600 metros más que nos permitió crecer”, en referencia a la ampliación que extiende el perímetro urbano hacia lo que históricamente era zona de campo, específicamente el área conocida como “campo del Chulo Martín”.
Límites al crecimiento en otras zonas
El funcionario fue contundente al establecer restricciones para la expansión en otros sectores de la ciudad. “Hacia el sur ya nos estamos encontrando con las piletas de tratamiento cloacales de Pico”, explicó, descartando un desarrollo significativo en esa dirección.
Particular cuidado merece la zona oeste, donde el municipio aplica controles estrictos. “Hoy somos muy cuidadosos con la zona oeste de la ciudad. Ahí sabemos que es una zona que se inunda mucho, es una zona baja, es peligrosa”, advirtió Gabba. En ese sector, el límite del ejido urbano está marcado por la calle La Brunengo.
Ciudad compacta versus expansión desmedida
El secretario de Obras Públicas defendió el concepto de “ciudad compacta” que impulsa la gestión municipal. “Hay un planteo desde esta gestión que fue hacer una ciudad compacta y creo que está bien. No podés agrandarte en forma desmedida porque si no empezás a tener falencias con los servicios”, sostuvo.
Esta visión implica un seguimiento estricto de las nuevas urbanizaciones que se desarrollan en la ciudad. Gabba mencionó barrios como Pueblo Nuevo y La Loma como ejemplos de zonas que requieren importantes inversiones en infraestructura: “Ahí estamos trabajando en proyectos de cloaca, de cordón cuneta, todo eso. Pero las inversiones son siderales, entonces hay que tener mucho cuidado”.
Requisitos para nuevos desarrollos
El municipio estableció exigencias específicas para los desarrolladores inmobiliarios. “Algo que pedimos mucho, por ejemplo, es que nos den propuestas de soluciones de desagües pluviales para que la gente no se instale en un lugar que después se va a inundar”, explicó el funcionario.
Esta política apunta a evitar problemas futuros en materia de servicios e infraestructura, garantizando que las nuevas urbanizaciones cumplan con estándares técnicos que aseguren la calidad de vida de los vecinos.
Con estas definiciones, General Pico avanza en una planificación urbana que busca equilibrar el crecimiento demográfico con la capacidad de brindar servicios esenciales, priorizando el desarrollo hacia el norte como estrategia de expansión territorial a mediano y largo plazo.



