La obra pluvial más grande de la historia reciente de General Pico ya está en marcha. Con una inversión de 33 mil millones de pesos, el proyecto que beneficiará a un tercio de la población comenzó oficialmente el pasado miércoles con la firma del acta de replanteo entre la intendenta Fernanda Alonso, el administrador provincial del agua y la empresa Inmac.
Un proyecto que nació tras la inundación de 2020
El secretario de Obras Públicas del municipio, ingeniero Jorge Gabba, explicó que la obra fue proyectada hace dos años y medio en colaboración con el Consejo Federal de Inversiones (CFI). El disparador fue la histórica lluvia del 20 de enero de 2020, cuando cayeron más de 140 milímetros en apenas 40 minutos.
“La lucha contra el agua y los desagües pluviales es una guerra que es para siempre. Le ganamos alguna batalla. Con esta obra vamos a solucionar una zona, un tercio de la población se va a encontrar beneficiada”
Gabba reconoció que aquella inundación fue una “batalla perdida”, pero que desde entonces el municipio trabajó intensamente en mejorar las condiciones de evacuación en toda la ciudad.
Alcance y características técnicas de la obra
La obra se concentrará en el cuenco oeste de la ciudad, que desagua hacia El Descanso. La capacidad de los canales existentes se triplicará, y se trabajará específicamente en:
- Barrio Universitario
- Malvinas Rojo
- Malvinas Amarillo
- Pueblo Nuevo
El sistema contempla entubamientos en las calles 303, 311 y 333, con salida hacia la Isidoro Brunengo. Desde allí, un canal principal de 2.500 metros llevará el agua hasta la zona de la rotonda del tótem, para luego continuar por canales a cielo abierto que ampliarán su capacidad hasta llegar a la Ruta Provincial 102.
El secretario de Obras Públicas adelantó que ya están en contacto con la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) para coordinar las medidas de seguridad necesarias, dado que parte de la obra afectará la circulación sobre esa ruta provincial.
De 4.600 a 33.000 millones: el impacto de la inflación
Cuando el proyecto fue definido inicialmente, la obra tenía un presupuesto de 4.600 millones de pesos. La actualización de valores hasta el inicio de los trabajos llevó la cifra a 33.000 millones, lo que la convierte en la obra de mayor envergadura ejecutada en la ciudad en los últimos años.
Gabba aseguró que el municipio conoce el proyecto “muy bien” porque fue su propia secretaría la que trabajó junto al CFI en el diseño técnico.
Otras obras en marcha: ecoparque, doble vía y parque solar
Además de la obra pluvial, el funcionario municipal hizo un repaso por otros proyectos en ejecución. El ecoparque urbano, con sus 24 hectáreas, avanza con la ampliación del lago y el reperfilado de canales. También se construye una cancha de básquet y espacios de descanso, y próximamente se prevé la instalación de un núcleo húmedo.
La doble vía este, desde la calle 40 hasta la rotonda de Tribulares, tiene fecha de finalización para julio de 2025. Quedan pendientes trabajos de desagües, iluminación y señalización. En tanto, se está trabajando en un cruce de vía con barrera automática de alta tecnología sobre la Ruta 33, a la altura del Centro de Empleo Comercio.
Parque solar: una inversión privada de más de 12 millones de dólares
Uno de los proyectos que más entusiasmo genera es el parque fotovoltaico en el parque industrial sobre Ruta Provincial 4. La obra, a cargo de la empresa Martínez y Carlos de la Fuente en asociación con Panpetrol, implica una inversión superior a los 12 millones de dólares.
El parque ya cuenta con más de 33.000 paneles solares llegados al país y una estación transformadora en avanzado estado de construcción. Según Gabba, cuando esté en pleno funcionamiento, la planta generará energía equivalente al consumo de más de 9.000 usuarios. Actualmente está proyectada para 15 megavatios, pero se prevé su expansión hasta 60 megavatios.
“Son las famosas energías alternas a las cuales creo que la Argentina tiene que abocarse”
El funcionario destacó que este tipo de proyectos combinan inversión privada con apoyo estatal, y que los inversores recuperan su capital a través de la venta de energía al sistema.
Expansión urbana: hacia el norte y con planificación
Consultado sobre el crecimiento de la ciudad, Gabba fue claro: General Pico debe crecer hacia el norte. La zona sur ya alcanzó sus límites con las piletas de tratamiento cloacales, mientras que el oeste presenta riesgos por tratarse de zonas bajas e inundables.
El municipio amplió el ejido urbano en 170 hectáreas sobre la zona de Ruta 101 y Ruta 417, antes campo del Chulo Martín. Esa reserva permitirá un crecimiento ordenado en los próximos años.
Gabba enfatizó la necesidad de una “ciudad compacta” para no generar déficits en la provisión de servicios. Actualmente, dentro del anillo urbano, la ciudad cuenta con más del 95% de cobertura en cloacas, agua e iluminación LED.
El secretario pidió disculpas anticipadas a los vecinos por las molestias que generarán las obras, especialmente en el sector de Ruta 102, y adelantó que en los próximos días se informará el cronograma detallado de trabajos.



