Con el arribo de las primeras jornadas frescas a nuestra región, los espacios verdes comienzan a cambiar su ritmo. El otoño no solo aporta sus característicos tonos dorados a los patios y veredas de La Pampa, sino que marca un período crucial para acondicionar plantas, árboles y césped. Anticiparse a las bajas temperaturas es clave para que el jardín atraviese el invierno en óptimas condiciones.
A partir de las recomendaciones de la Técnica en Floricultura Jimena Asquini, repasamos las principales tareas a tener en cuenta durante este mes para mantener la vitalidad de nuestros espacios verdes, entendiendo sus necesidades y respetando los tiempos de la naturaleza.
Nuevas plantaciones y prevención de hongos
Una de las actividades primordiales de la temporada es la colocación de plantines de invierno. Las flores y especies resistentes al frío encuentran en esta época el clima ideal para desarrollarse y aportar color durante los meses más duros del año. Al momento de plantar, es fundamental tener en cuenta la ubicación, diferenciando correctamente los espacios de sombra y de sol pleno.
Por otro lado, los cambios bruscos de temperatura y la humedad propia del otoño propician la aparición de enfermedades. Por ello, se recomienda realizar aplicaciones preventivas de fungicidas para evitar el desarrollo de oídio, un hongo muy frecuente en esta época. La prevención resulta ser la herramienta más eficaz para evitar daños severos en plantas ornamentales y arbustos.
Trasplantes y el reposo de los bulbos
El otoño es la estación por excelencia para llevar a cabo el trasplante de árboles caducos y arbustos en general. Al perder su follaje y disminuir su actividad metabólica, estas especies toleran de manera mucho más favorable el cambio de lugar, lo que garantiza un buen arraigo en la tierra antes de la llegada de la primavera.
Asimismo, existen labores específicas para ciertas especies, como es el caso de los amarilis. En esta etapa, es necesario cortar sus hojas para permitir que la planta entre en su período de reposo y logre conservar la energía suficiente para garantizar una floración vigorosa en el próximo ciclo.

Ajustes en el riego y mantenimiento del césped
Las condiciones climáticas actuales exigen una modificación en la rutina de hidratación. Con temperaturas más bajas y una menor tasa de evaporación, las plantas requieren menos agua que en la temporada estival, por lo que es vital evitar los excesos que puedan pudrir las raíces. Además, se debe modificar el horario de riego: la franja ideal en esta época del año es entre las 11:00 y las 13:00 horas.
Finalmente, el césped también demanda atención especializada. Se aconseja modificar la altura de corte, dejándolo ligeramente más bajo de lo habitual. Esta práctica permite que la luz solar penetre con mayor facilidad hasta las yemas, facilitando así el rebrote y manteniendo el terreno fortalecido.
Entre la caída de las hojas secas, los nuevos plantines y los cuidados preventivos, mayo se consolida como un mes de trabajo fundamental para quienes disfrutan de mantener vivo y saludable cada rincón verde del hogar.
Jimena Asquini – Técnica Floricultura




