La región conocida como Caminos del Sudeste se presenta como una oportunidad única para adentrarse en la esencia nacional. En este rincón de La Pampa, el paisaje caracterizado por caldenes y salinas se entrelaza con el legado de los pioneros, conformando una experiencia turística donde la hospitalidad es la norma y la historia se respira en cada esquina. El circuito propone un viaje a través de la naturaleza, la historia ferroviaria, las tradiciones de los inmigrantes y una gastronomía de excelencia.
El itinerario tiene su punto de partida en Bernasconi, reconocida como la primera población civil de la provincia. Allí, el respeto por el pasado se manifiesta en sitios emblemáticos como la vieja Estación del Ferrocarril, la Parroquia San José y la primera Sinagoga pampeana, fundada en 1907. Siguiendo la huella de la inmigración, la impronta de los Alemanes del Volga se destaca en varias localidades. Colonia Santa Teresa es sede del PampaDocFest, un evento cultural con cine y música; mientras que en Colonia Santa María, el Museo de la familia Guinder resguarda la memoria de sus antepasados.
La cultura alemana continúa su despliegue en Perú, donde se fusiona con la criolla y se celebra la Fiesta Provincial de Riwwen Küchen. Por su parte, Alpachiri invita a rescatar el legado cultural mediante su museo y gastronomía típica, siendo famosa por su Schlachtfest (Fiesta de la Carneada) y la Fiesta Provincial de la Tradición. Este destino cuenta además con atractivos como la Estancia Rural “Los Olivos” y el Almacén “Doña Plácida”.
Para los entusiastas de los trenes, Hucal es una parada obligatoria. Sus calles protegen el trazado Santa Rosa – Bahía Blanca y un valioso patrimonio que incluye un taller para ocho locomotoras y el plato giratorio. En cuanto a la producción local, el sudeste celebra sus frutos con orgullo: Miguel Riglos es sede cada septiembre de la Fiesta Nacional del Asador Criollo, y Doblas, Capital Nacional de la Apicultura, brilla con su Expo Apícola. En el ámbito gastronómico, General Campos destaca en la cuenca láctea con sus quesos artesanales en “El Vagón”, y Jacinto Arauz, marcado por el legado del Dr. René Favaloro, ofrece degustaciones de chacinados y cervezas.
El entorno natural regala contrastes fascinantes. Macachín ofrece las postales blancas de las Salinas Grandes de Hidalgo y exhibe una fuerte identidad vasca. General San Martín, Capital Nacional de la Sal, deslumbra con la Salina Colorada Grande y el balneario Playa Blanca. Finalmente, para quienes buscan tranquilidad, el circuito propone visitar la laguna del Parque Samuel Novick y la Colonia Menonita en Guatraché; el “bosque encantado” de Rolón; la calma campestre de Tomás M. Anchorena; el folklore de Abramo y los paisajes rurales de Unanue, hogar de la Fiesta Patria Gaucha.




























