Judiciales

Un cuento de nietas: la Justicia desbarató una venta simulada para quedarse con la casa de la abuela

8 agosto, 2026 a las 17:00
Un cuento de nietas: la Justicia desbarató una venta simulada para quedarse con la casa de la abuela (Imagen ilustrativa IA - infopico.com)
Un cuento de nietas: la Justicia desbarató una venta simulada para quedarse con la casa de la abuela (Imagen ilustrativa IA - infopico.com)

Dos jóvenes intentaron desalojar a sus familiares de una vivienda en General Acha afirmando haberla comprado en 2010. Los jueces confirmaron que fue una maniobra ficticia: la abuela vivió allí hasta su muerte, pagaba los servicios y las ‘compradoras’ eran estudiantes sin capacidad económica.

Una disputa familiar de ribetes escandalosos por una herencia en General Acha encontró un freno definitivo en la Sala 1 de la Cámara de Apelaciones de Santa Rosa. Las juezas Marina E. Álvarez y Laura B. Torres confirmaron el fallo que rechazó la demanda de dos jóvenes quienes pretendían adueñarse de la casa de su difunta abuela presentando una dudosa escritura de compraventa del año 2010.

El conflicto estalló en 2019, tras la muerte de la mujer. Sus hijas y herederas forzosas se hicieron cargo de la administración de la vivienda ubicada en la calle Don Bosco. Sin embargo, se llevaron una sorpresa cuando las nietas de la fallecida aparecieron exigiendo las llaves del lugar, alegando que le habían comprado la casa a su abuela por 26.000 pesos y que le habían permitido vivir allí mediante un usufructo vitalicio de palabra.

El juez de primera instancia, Gerardo R. Bonino, y luego la Cámara de Apelaciones, desarmaron la coartada. En el expediente quedó probado que la operación de compraventa fue irreal. Las nietas, que en 2010 eran apenas estudiantes universitarias sin ingresos, no pudieron demostrar cómo pagaron esos 26.000 pesos, una cifra que de todos modos la Justicia consideró un ‘precio vil’ y ridículo en comparación con el valor de mercado.

Además, se comprobó que la abuela nunca entregó la casa. Hasta el día de su muerte, ella siguió pagando la luz, el gas, el teléfono y hasta firmaba contratos de alquiler de departamentos anexos presentándose como la única propietaria del lugar. Ante la evidencia, la Justicia dictaminó que al no haber existido jamás una ‘tradición posesoria’ (la entrega real y material del inmueble), las nietas no pueden reclamar ningún derecho de propiedad.

Con esta resolución, se ordenó cancelar los asientos registrales que favorecían a las demandantes, y la propiedad continuará en su lugar natural: la sucesión, para ser dividida en partes iguales entre los herederos legítimos que estuvieron a punto de perderlo todo en una astuta, pero fallida, maniobra legal.

¿Te gusta InfoPico? Agréganos como fuente preferida y aparecemos primero en tus búsquedas
Agregar InfoPico