El sindicato que nuclea a las trabajadoras y trabajadores de casas particulares confirmó un nuevo acuerdo paritario que establece un incremento salarial del 3% dividido entre febrero y marzo, acompañado de un bono no remunerativo. La medida llega en medio de una fuerte contracción económica y la expectativa por la inminente promulgación de la reforma laboral.
Daniel Moreno, representante del sector, dialogó con InfoPico Radio 99.9 y detalló los alcances de la actualización salarial. El aumento será del 1,5% retroactivo al mes de febrero y otro 1,5% correspondiente a marzo. Además, se acordó el pago de una suma fija que varía según la carga horaria de cada empleado.
La escala del bono no remunerativo
- 20.000 pesos para quienes trabajen más de 16 horas semanales.
- 11.500 pesos para la franja de entre 12 y 16 horas.
- 8.000 pesos para quienes cumplan menos de 12 horas por semana.
Al ser consultado sobre si el porcentaje cumplía con las expectativas del gremio, Moreno fue contundente respecto a las limitaciones impuestas desde el Gobierno nacional.
“Los sueldos vienen atrasados, muy por debajo de lo que se pretende, pero es prácticamente el tope que preestablece la Secretaría de Trabajo y más de eso no te dejan homologar”, explicó el dirigente.
La próxima revisión de la paritaria quedó fijada para el mes de abril. Allí, el objetivo será evaluar el impacto inflacionario del primer trimestre y buscar una nueva recomposición.
Efecto dominó y el impacto en La Pampa
El contexto general no ayuda a los bolsillos. Moreno advirtió sobre la incertidumbre que genera la inminente reglamentación de la reforma laboral y trazó un crudo diagnóstico de la situación económica, tanto a nivel nacional como en la provincia.
Aseguró que la caída del poder adquisitivo destruyó el consumo, generando un “efecto dominó” que se traduce en el cierre de más de 12.000 pymes en todo el país y despidos en grandes empresas. La realidad pampeana no escapa a esta dinámica, y el dirigente sindical graficó la crisis con lo que se observa a diario en las calles de General Pico y la región.
“Muchas personas están teniendo segundos trabajos. Salen a vender comida por redes sociales o ropa. Los sueldos bajo relación de dependencia no están alcanzando para poder llegar a fin de mes”, lamentó.
De cara al futuro, el panorama que proyecta el sindicato no es alentador. Moreno anticipó que durante el segundo semestre la crisis se agudizará, dejando un impacto económico aún más profundo en los sectores productivos y en las familias asalariadas.

