El Centro de Desarrollo Infantil Nubecitas dio inicio a su ciclo 2026 con una reorganización institucional y pedagógica, diseñada para adaptarse a la realidad demográfica actual y a las nuevas necesidades de las familias de la localidad.
La coordinadora del CDI, Lorena Ruiz, explicó que desde el Municipio se llevó adelante una reestructuración del funcionamiento del espacio. Esta decisión se tomó en el marco del traspaso de las salas de 3 años al área de Educación y considerando la baja natalidad registrada en los últimos años, situación que implicó una disminución en la matrícula.
Actualmente, la institución cuenta con 60 niños, desde los 45 días hasta los 2 años de edad. En función de esta demanda, el servicio fue reorganizado para brindar una atención más personalizada. Durante el turno mañana funcionan salas de bebés, sala de 1 año y dos salas de 2 años, cada una con tres educadoras a cargo, garantizando un acompañamiento cercano. Por la tarde, en el edificio anexo, funciona una sala multiedad de 1 y 2 años.
El equipo docente ya se encuentra trabajando en la planificación de propuestas pedagógicas y el lunes 23 comenzarán las actividades con la asistencia de los niños, en los horarios de 8:00 a 12:30 horas por la mañana y de 15:30 a 20:00 horas por la tarde. Con esta modalidad se logró completar la matrícula sin lista de espera, manteniendo además la posibilidad de incorporar nuevos alumnos durante el año en caso de necesidad.
Dentro de la propuesta educativa 2026 se continuará promoviendo la participación familiar mediante talleres y actividades compartidas. Asimismo, el CDI contará con horas especiales de expresión corporal, a cargo de la profesora Paula Molina, y espacios de actividad física y estimulación, coordinados por la profesora Luciana Giusti.
Por su parte, la intendenta Agustina García destacó que el edificio se encuentra en buenas condiciones generales y que, para este año, no fueron necesarias grandes readecuaciones edilicias como las realizadas durante 2025. No obstante, se efectuaron reparaciones tras la tormenta registrada en noviembre del año pasado, cuando la caída de una planta dañó parte del techo, lo que obligó al reemplazo de tejas y la construcción de un nuevo cielorraso. Además, se realizaron tareas integrales de limpieza y desinfección.
El funcionamiento del CDI se sostiene principalmente con aporte municipal y con recursos provenientes del Plan Nutrir. Debido a que los costos de funcionamiento superan los ingresos disponibles, desde hace varios años se implementaba una cuota solidaria voluntaria. Como novedad para este año, mediante la Ordenanza Tarifaria vigente se creó la tasa por uso de instalaciones y servicios del CDI, cuyo valor se mide en Unidades Fijas (UF) y representa aproximadamente $40.000 mensuales.
Desde el Municipio aclararon que esta medida no constituye un impedimento para el acceso al servicio ni para la permanencia de ningún niño, ya que la ordenanza contempla la evaluación socioeconómica de cada familia y la posibilidad de otorgar subsidios totales o parciales. El objetivo es garantizar la sostenibilidad del servicio sin excluir a nadie, reconociendo la importancia del CDI como un espacio fundamental de cuidado y acompañamiento para la primera infancia.

