En una entrevista con InfoPico Radio 99.9, el presidente de la Comisión de Fomento de Speluzzi, Luis “Martín” Lisotti, realizó un balance de la gestión y confirmó una noticia que impacta en la agenda cultural de la región: este año no se realizarán los tradicionales carnavales. La decisión responde a un contexto económico complejo y a la necesidad de redireccionar los recursos hacia el mantenimiento del casco urbano, que atraviesa una expansión demográfica sin precedentes.
Prioridades en tiempos de crisis
Lisotti fue contundente respecto a la suspensión de la que hubiera sido la novena edición de los carnavales, un evento que supo convocar a más de 15.000 personas y posicionar a la localidad como referente provincial. “Hemos decidido junto con el equipo de gestión no realizarlo. Vamos a priorizar el mantenimiento y la refacción del casco urbano”, explicó el funcionario.
El costo de la infraestructura necesaria —sonido, escenario, iluminación, seguridad y contratación de comparsas— se volvió inabordable para la comuna en el actual escenario económico. “Lamentablemente, afrontar hoy el gasto del carnaval no lo vimos prudente”, admitió Lisotti, aunque aclaró que hubo diálogo con la Provincia, que ofreció colaborar con espectáculos artísticos. Sin embargo, el “paquete” logístico requería una inversión que la Comisión prefirió destinar a obras y servicios.
Para suplir el vacío cultural, se anunciaron alternativas más austeras pero significativas: eventos deportivos en febrero (beach vóley y newcom) y un festival cultural previsto para el 18 de marzo, en conmemoración del Día de la Mujer, con artistas y cantinas de emprendedores locales.
Camino a la Municipalidad en 2027
Más allá de la coyuntura festiva, Speluzzi vive una transformación estructural. Lisotti destacó que la localidad se prepara para cambiar su estatus jurídico en 2027, cuando los vecinos elegirán por primera vez intendente. “Estos primeros dos años de gestión nos implicó estructurar la comisión de fomento con estructura municipal”, señaló.
El crecimiento inmobiliario es el motor de este cambio. Según el entrevistado, hay un “boom” de loteos, incluyendo uno próximo a salir a la venta en la zona de “la Curva” con 180 terrenos. Lo notable es el cambio de perfil del inversor: “Es más la gente para su casita que para inversión”, detalló, indicando que muchas familias de General Pico buscan radicarse definitivamente allí.
El “cuello de botella” de los servicios
Esta expansión trae aparejados desafíos operativos. Lisotti reconoció que la estructura comunal, históricamente pequeña, se ve exigida al máximo para garantizar la recolección de residuos y el suministro de agua. “Se expandió tan de golpe y ahí tenemos nuestro cuello de botella”, graficó.
En cuanto a la infraestructura educativa, celebró el avance de la obra del nuevo colegio secundario, financiada por la Provincia. Ubicado en la misma manzana que la escuela primaria, el edificio avanza a “pasos agigantados” y el objetivo es inaugurarlo para el ciclo lectivo del próximo año.
Caminos rurales y maquinaria
Consultado por el estado de la red terciaria, un tema sensible para el sector productivo, Lisotti admitió las dificultades de mantener 150 kilómetros de caminos rurales con un parque automotor limitado. Si bien la Provincia otorgó créditos para equipamiento, los montos resultaron insuficientes frente a los valores de mercado de la maquinaria pesada.
“Recibimos el crédito pero no llegás. Necesitás una motoniveladora y cada mantenimiento es un tema”, confesó. A pesar de las lluvias recientes que complicaron el estado de las trazas, aseguró que se atienden los reclamos puntuales de los productores y que el equipo de trabajo recorre constantemente la zona para identificar urgencias.


