Judiciales

El Laboratorio de Genética Forense de La Pampa: tecnología de punta y una base de datos que ya esclareció más de 20 casos complejos

4 febrero, 2026 a las 08:00
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Desde su puesta en funcionamiento en diciembre de 2015, el Laboratorio de Genética Forense del Ministerio Público Fiscal de La Pampa se ha convertido en un eslabón fundamental para la administración de justicia en la provincia. Liderado por la doctora Cecilia Bobillo, este equipo, aunque pequeño en número de integrantes, trabaja con tecnología de última generación y estándares de calidad que permiten cotejar muestras al mismo nivel que laboratorios internacionales.

En una entrevista exclusiva con InfoPico Radio 99.9, Bobillo repasó la trayectoria del organismo que, próximo a cumplir una década de servicio, ha procesado miles de muestras y gestiona una base de datos de imputados que ha resultado crucial para resolver delitos que parecían destinados a quedar impunes.

La base de datos: el fin de la impunidad en causas ciegas

Uno de los hitos más importantes del laboratorio fue la implementación, en 2019, de una base de datos genética provincial. A diferencia de lo que suele creerse por influencia del cine, no existe un registro universal de ADN de todos los ciudadanos. Sin embargo, La Pampa cuenta con un registro de personas imputadas en procesos penales, el cual ya acumula más de 8.500 perfiles cargados.

Esta herramienta permite realizar comparaciones automáticas mediante el software CODIS (el mismo que utiliza el FBI). “La base de datos sirve para los casos en donde tenemos evidencias que dan un perfil genético, pero no tienen un imputado con quién comparar”, explicó Bobillo. Gracias a este sistema, se han logrado resolver más de 20 casos en los que la investigación no tenía un sospechoso firme.

La clave del éxito del modelo pampeano, similar al de Mendoza, radica en que se toman muestras de imputados por todos los delitos, no solo por los más graves. Esto permite detectar patrones de escalada criminal.

El caso del DJ: cuando el sistema funciona

Para ilustrar la potencia de esta herramienta, la doctora Bobillo relató un caso estremecedor ocurrido en enero de 2016. Una menor de 15 años fue abusada a la salida de un boliche por un hombre que se hizo pasar por policía. En ese momento, se recolectó evidencia biológica, pero no había sospechosos y el perfil genético quedó guardado sin nombre y apellido.

“Ocho años después, ingresa al laboratorio el perfil de una persona imputada por una denuncia de abuso y nos da un ‘match’ (coincidencia) con esa muestra que estaba cargada en la base de datos”, relató la especialista. El resultado fue contundente: se trataba de un DJ conocido en el ambiente, una persona reincidente que había logrado evadir a la justicia durante casi una década. Gracias a esa coincidencia, fue condenado.

“Ahí es donde vemos la gran utilidad que tiene la base de datos y la importancia de incluir todos los delitos. Muchas veces la gente entra al sistema por delitos menores o denuncias de maltrato, y luego escalan a hechos más graves como homicidios o abusos”, destacó Bobillo.

Ciencia contra el tiempo y la contaminación

Más allá de la tecnología, el factor humano y los protocolos son decisivos. Bobillo aclaró que el paso del tiempo no es necesariamente el enemigo del ADN, sino las condiciones de conservación. “Si la muestra está bien conservada, se puede obtener ADN de un material viejo. Lo que degrada la muestra es la humedad y las bacterias”, señaló.

En este sentido, destacó el trabajo de la Agencia de Investigación Científica (AIC) en la escena del crimen, cuyo profesionalismo en el levantamiento de pruebas evita la contaminación inicial, un paso crítico para que el análisis posterior en el laboratorio sea válido.

Pasión por la verdad

El laboratorio trabaja con un equipo reducido de tres personas, pero con una vocación inquebrantable. Al ser consultada sobre qué la motiva a realizar una tarea tan técnica y a menudo dura por el contacto con crímenes violentos, la respuesta de Bobillo fue contundente y humana.

“Es toda pasión. No me imagino si no sé hacer otra cosa”, concluyó la profesional, dejando en claro que detrás de cada pipeta, cada secuenciador y cada informe pericial, hay un compromiso profundo con la búsqueda de la verdad para los ciudadanos pampeanos.

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