En el marco de las celebraciones de fin de año, la Municipalidad de General Pico ha reforzado las acciones de fiscalización en comercios de la ciudad para garantizar el cumplimiento de la Ordenanza N°316/20. Dicha normativa, impulsada por la Asociación de Padres TEA, regula la venta, distribución y tenencia de artículos de pirotecnia con el objetivo de proteger la salud de la comunidad, el bienestar de las mascotas y el cuidado del ambiente.
La ordenanza vigente establece que solo se encuentra autorizada la comercialización de pirotecnia avalada por la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), cuyo nivel sonoro no supere los 70 decibeles. Además, prohíbe su venta a menores de 16 años y limita su uso exclusivamente al período comprendido entre el 20 de diciembre y el 2 de enero. Los locales que deseen vender estos productos deben contar con la habilitación municipal correspondiente, motivo por el cual el personal de las áreas competentes realiza inspecciones para verificar el acatamiento de estas disposiciones.
Las tareas de control, que comenzaron a principios del mes de diciembre, buscan asegurar que se respeten las reglas. Al respecto, el director de comercio, Andrés Maidana, manifestó: “Entendemos que el Estado no sólo es un agente promotor de ordenanzas, sino también quien debe garantizar su cumplimiento. Cuando algo no se está respetando, es quien debe controlar”. El funcionario explicó que se ha trabajado de manera preventiva y que las visitas a los comercios continuarán.
Durante los operativos, Maidana detalló que “nos encontramos con espacios ordenados, pero los que estaban fuera de la regla resultaron notificados y se les retiró la mercadería en infracción”. A su vez, advirtió sobre una modalidad de venta que escapa a la regulación directa: “La venta online y por redes no está regulada, por ello, se apela a la conciencia de cada vecino en cuanto a la compra por esa modalidad. Es fundamental comprender que cada vez que se compra y detona pirotecnia fuera de la normativa, se está afectando gravemente a terceros”.
El director de comercio también hizo hincapié en la responsabilidad compartida entre comerciantes y consumidores. “Debe haber un compromiso, tanto de quienes comercian como de la población piquense que consume pirotecnia. Tenemos derecho a divertirnos y pasar un buen momento, pero eso nos incluye a toda la comunidad”, afirmó. En este sentido, remarcó que “la conciencia debe ser generalizada: no solo del que vende, sino también del que compra. Quien utiliza pirotecnia tiene que saber que el estruendo genera un impacto que afecta a animales, también a las personas, más a aquellas que tienen sensibilidad auditiva”.
Para facilitar la colaboración ciudadana en las tareas de fiscalización, el municipio habilitó una vía de comunicación para denunciar irregularidades. Quienes detecten espacios que incumplan la normativa pueden realizar la denuncia de forma anónima a través de WhatsApp al número 2302-638820. “Dejamos un número de teléfono a disposición para que los vecinos puedan denunciar sobre irregularidades que puedan observar, lo que complementaría la labor que realizamos a diario”, concluyó Maidana.

