El Colegio de Ópticos de la provincia de La Pampa ha formalizado denuncias en las fiscalías de General Pico y Santa Rosa debido a la creciente preocupación por la venta ilegal de lentes en comercios no habilitados. En diálogo con INFOPICO RADIO 99.9, su titular, José Luis Rodríguez, explicó que la medida busca “activar el control” y hacer cumplir la legislación vigente para proteger la salud visual de la población.
El marco legal y la falta de controles
Rodríguez señaló que la actividad está regulada por la ley provincial 2415, la cual fue reglamentada en 2022. “La ley marca en su artículo cuarto que cualquier medio que esté interpuesto entre el campo visual y el ojo tiene que ser expedido por un óptico matriculado y una óptica habilitada por el Ministerio de Salud”, precisó. Esto incluye tanto anteojos recetados como de sol.
El Colegio, creado hace aproximadamente tres años, ha estado trabajando para garantizar el cumplimiento de esta normativa. Sin embargo, Rodríguez admitió que los controles, que dependen de los municipios y las comisiones de fomento, “son muy flojos”. Esta situación ha motivado la presentación de denuncias formales para instar a las autoridades a tomar medidas concretas.
“Un poco lo que estamos pidiendo es eso, que haya control. Los anteojos se venden en cualquier lado porque no hay control. Normalmente esa mercadería entra por el camino ilegal, porque a nosotros los fabricantes nos piden la habilitación de Salud y un montón de requisitos”, afirmó el profesional.
Un riesgo para la salud visual
Uno de los puntos más alarmantes, según Rodríguez, es la venta indiscriminada de los llamados anteojos “pregraduados”, que se pueden encontrar en supermercados, farmacias y otros locales no autorizados. Advirtió que su uso sin una consulta previa puede enmascarar patologías graves.
“Después de los 45 años aparece la presbicia, que es la pérdida de la visión de cerca. Con esos anteojitos, la gente dice ‘con esto veo bien’, pero por ahí puede tener un glaucoma u otra enfermedad silenciosa que está ocultando”, explicó. Por ello, insistió en la importancia de realizar un control oftalmológico anual para obtener una receta médica y descartar cualquier problema subyacente.
La situación en farmacias y el avance en General Pico
Consultado sobre la venta de lentes en farmacias, Rodríguez fue claro: “Tampoco está autorizado”. Explicó que un farmacéutico solo puede vender anteojos si habilita un espacio diferenciado como óptica dentro de su local y cuenta con un óptico matriculado. “Hemos tenido reuniones con el Colegio de Farmacéuticos pidiendo su colaboración”, agregó.
En General Pico, la situación ha comenzado a mostrar mejoras tras la denuncia. “Ya hemos tenido contacto con la Secretaría de Comercio y sí, lo están activando. Han hecho varias actas”, comentó Rodríguez. El proceso implica una advertencia inicial y, en caso de reincidencia, el decomiso de la mercadería.
Además, el Colegio mantiene un convenio con la Municipalidad de General Pico, renovado recientemente, a través del cual se proveen anteojos económicos a personas sin recursos, con el compromiso del municipio de reforzar los controles sobre la venta ilegal.
El Colegio de Ópticos, que agrupa a unas 60 ópticas en toda la provincia, espera que las acciones judiciales y el diálogo con las autoridades logren regularizar el mercado y concientizar a la población sobre la importancia de adquirir productos ópticos en lugares habilitados.



