Un grupo de aproximadamente 30 trabajadores municipales que prestan servicios bajo la modalidad de monotributo inició una protesta pacífica en las instalaciones del corralón municipal de General Pico. El reclamo central radica en la demanda de estabilidad laboral y el pase a contrato, una situación que afecta a empleados que, en algunos casos, aseguran que llevan décadas desempeñando sus tareas sin alcanzar la formalidad.
Años de espera y promesas incumplidas
Los trabajadores manifestaron su malestar ante lo que consideran una falta de respuestas por parte de las autoridades municipales. Según indicaron, existen empleados con antigüedades que oscilan entre los 8, 15 y hasta 30 años de servicio, quienes aún permanecen bajo el régimen de monotributo, presentando facturas mes a mes sin los beneficios de un contrato formal.
“Hay promesas que nunca se cumplen, promesas de aumento que tampoco se concretan. Nos reunimos con los directores, hablamos y hablamos, pero al llegar a fin de mes no pasa nada. Nos dicen que no hay contratos, cuando vemos que los están entregando ‘por abajo de la mesa’ a gente que tiene muchos menos años que nosotros”, expresó uno de los voceros del reclamo en diálogo con INFOPICO.
Un reclamo por la equidad laboral
Los manifestantes aclararon que no se trata de un paro de actividades tradicional, sino de un “reclamo pasivo” con el objetivo de ser escuchados por la intendenta municipal. La principal preocupación del grupo es que se priorice la antigüedad y la justicia en la distribución de las nuevas vacantes o contratos que surjan en la administración local.
“Lo que pedimos es que sea parejo para todos. Hay gente con muchísimos años esperando y, si nos quedamos de brazos cruzados, quedamos afuera. Ya nos pasó la vez pasada: contrataron a chicos de la domiciliaria y a nosotros nos dijeron que el contrato venía a fin de mes. Pasaron dos, tres meses y nunca llegó. No queremos que nos vuelva a pasar lo mismo”, señalaron durante la protesta.
La búsqueda de una solución definitiva
El grupo de trabajadores se mantiene firme en el corralón a la espera de un compromiso formal que garantice la regularización de su situación laboral. Aseguran que su intención es retomar sus tareas habituales una vez que obtengan una respuesta concreta que solucione la precarización que atraviesan.
“Queremos nuestro contrato, nada más que eso. Nos dan el contrato, solucionamos el tema con la señora intendenta y nos levantamos. Después laburamos como todos los días, como siempre venimos a cumplir”, concluyeron los trabajadores afectados.
