La directora de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Melina Medus, lanzó una advertencia a la comunidad de General Pico basada en los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional. Tras haber vivido el invierno más frío registrado en los últimos 67 años, se espera un último trimestre del año con temperaturas extremadamente altas, lo que exige una mayor preparación y conciencia ciudadana.
En pocas líneas
- Alerta por altas temperaturas pronosticadas para el último trimestre del año tras el invierno más frío en 67 años.
- Énfasis en la prevención del dengue mediante la limpieza de patios y eliminación de recipientes que acumulen agua.
- Llamado al uso responsable del agua potable debido a su escasez y al aumento del consumo por las altas temperaturas.
- Importancia de respetar las alertas meteorológicas y evitar acciones que agraven inundaciones, como arrojar basura en desagües.
Durante una entrevista en INFOPICO RADIO 99.9, Medus reveló un dato contundente: “Tuvimos el invierno más frío registrado desde el año 58, no es un tema menor”. Este fenómeno climático extremo será seguido, según las previsiones, por una contracara igualmente intensa. “Se espera que octubre, noviembre y diciembre sean muy calurosos, por lo cual tenemos que prepararnos para eso”, afirmó.
Esta combinación de calor y posibles tormentas estacionales enciende las alarmas sobre la proliferación del mosquito transmisor del dengue. Por ello, la directora insistió en las medidas preventivas fundamentales: “Debemos tratar de tener el patio lo más limpio posible, sin cacharros que acumulen agua. Descacharrizar el patio, evitar todo tipo de elementos que puedan acumular agua y mantener el pasto corto son las mayores medidas de prevención”.
Otro punto crítico asociado a las altas temperaturas es el consumo de agua potable. Medus recordó que “el agua es un recurso para nosotros escaso y realmente condicionante”, por lo que hizo un llamado a toda la comunidad para reforzar su cuidado y uso responsable durante los próximos meses.
Más allá de las acciones específicas, la funcionaria instó a “incorporar la perspectiva climática a un montón de decisiones que tomamos en el día a día”. Esto implica una responsabilidad compartida entre el Estado y los vecinos. “Tenemos que pensar realmente que si hay una alerta amarillo o naranja, vamos a tener que evitar una actividad al aire libre. Respetar las alertas es fundamental”, subrayó.
Finalmente, Medus pidió colaboración en acciones cotidianas que tienen un gran impacto durante eventos climáticos, como evitar circular por calles anegadas para no generar oleaje que inunde viviendas, no sacar la basura durante una tormenta y, sobre todo, no arrojar residuos en los canales de desagüe que puedan taponar las bocas de tormenta y causar inundaciones en los barrios.



