La emoción es palpable en el aire del nuevo barrio de General Pico, donde las familias adjudicatarias comienzan a recibir las llaves de sus nuevos hogares. Entre ellas se encuentra Ivana Reale, quien, con la voz de la clara emoción, compartió con InfoPico Radio 99.9 la alegría que la desborda tras más de una década de espera.
“Hace trece años que estábamos esperando la casita. Todavía estoy temblando porque no lo puedo creer, hasta que no esté adentro”, expresó Ivana, sentada frente a la que será su vivienda, la número 99, ubicada en una esquina del flamante complejo habitacional.
Para su familia, compuesta por su marido y sus cuatro hijas, este día marca un antes y un después. “Somos una familia grandecita de seis, así que nada, estamos muy, muy felices”, comentó. Hasta hoy, residían en el barrio Ranqueles, afrontando el costo de un alquiler durante muchos años. La organización del nuevo espacio es una preocupación menor frente a la magnitud del sueño cumplido: “Ya estamos viendo cómo nos vamos a organizar, pero eso es lo de menos. Tenemos nuestro techo y estamos muy, muy felices y agradecidos”.
Ivana relató cómo vivió el momento del sorteo, una mezcla de nerviosismo y esperanza que la tuvo en vilo días antes del evento. “Lo estaba viendo, pero ya hacía dos días antes que estaba llorando. Fue una emoción, no lo podía creer, y hasta el día de hoy no lo puedo creer”, confesó.
Respecto a la modalidad de adjudicación por sorteo, Reale se mostró convencida de su transparencia. “Vos te ponés a pensar y es un sorteo limpio, justo. No es porque me haya tocado a mí, siempre pensé eso”, afirmó, y dejó un mensaje de aliento para quienes aún esperan su oportunidad.
“No hay que perder la fe porque los tiempos de Dios son perfectos. Hoy nos tocó a nosotros y le deseo mucha suerte en el próximo sorteo a toda la gente que lo está esperando”.
La ansiedad por empezar esta nueva etapa es tan grande que la familia no piensa esperar ni un día más. Ante la pregunta de cuándo planean mudarse, la respuesta de Ivana fue contundente y llena de felicidad: “Hoy. Sí, sí, hoy mismo ya dormimos ahí adentro”. La decisión está tomada y la logística para trasladar sus pertenencias y convertir la casa en un hogar ya está en marcha.

