La presidenta del Instituto Provincial Autárquico de Vivienda (IPAV), Erica Riboyra, calificó el sorteo de 108 viviendas en la ciudad como un “enorme desafío” logístico y técnico, y destacó el meticuloso proceso diseñado para garantizar la máxima transparencia y el control por parte de la ciudadanía.
“Como una de las cosas en las que nosotros trabajamos fuertemente es que exista el control social, hemos publicado cuatro padrones provisorios previos a este sorteo”, afirmó Riboyra. Explicó que este trabajo se realizó en conjunto con el municipio, recorriendo los Centros de Desarrollo Territorial para escuchar reclamos y asegurar que los listados fueran correctos.
La titular del IPAV detalló cómo funciona el sistema de adjudicación para garantizar la equidad. Explicó que las 2005 familias participantes debían cumplir con el requisito de 15 años de residencia en la localidad. Luego, fueron divididas en cuatro segmentos según su antigüedad como inscriptas en el organismo.
“El segmento número 1 son aquellas familias que hace más tiempo que están inscriptas y, por eso, es el que participa en la totalidad del sorteo”, clarificó Riboyra, explicando por qué ese grupo tiene mayores posibilidades. Los otros segmentos agrupan a inscriptos con más de 7 años (segmento 2), más de 3 años (segmento 3) y menos de 3 años (segmento 4).
Una vez finalizado el sorteo, el proceso de control no termina. “Ahora comienza un periodo de 10 días hábiles para que puedan hacer las impugnaciones”, informó la funcionaria. Este trámite puede realizarse de forma presencial en la delegación del IPAV en General Pico o a través de la página web del instituto. “Lo que nosotros queremos es tener el control como corresponde, para que las familias que reciben su vivienda sean a quienes les corresponde”, concluyó.
Finalmente, Riboyra envió un mensaje contundente a quienes no salieron sorteados en esta oportunidad. “Hay muchas familias que hoy están festejando, pero también muchas que están pasando un momento de angustia”, reflexionó. “A esas familias quiero transmitirles toda nuestra esperanza. Quedan todavía 92 viviendas de este plan que se sortearán antes de fin de año y, seguramente, no van a ser las últimas que se van a construir en General Pico”.


