La Municipalidad de General Pico inauguró recientemente una nueva “clínica de conducción segura” en el predio del Paseo Belgrano. El espacio está destinado a la realización de las prácticas y evaluaciones de manejo para quienes tramitan su licencia de conducir, con un enfoque particular en los conductores profesionales. El especialista en seguridad vial, Bruno Miño, analizó la iniciativa y, si bien la consideró un avance, señaló algunas de sus limitaciones.
En su columna habitual en INFOPICO RADIO 99.9, Miño explicó que el nuevo predio, ubicado al pie del monumento a Belgrano, cuenta con un contenedor adaptado como oficina y un circuito para realizar las maniobras prácticas. “En este entorno es donde se van a hacer las prácticas, el control de las prácticas de los diferentes conductores que van a sacar su licencia en la municipalidad”, detalló.
El especialista destacó la importancia de este espacio para la formación de conductores profesionales, un sector que ahora debe cumplir con nuevos requisitos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. “El conductor profesional de transporte de cargas o pasajeros tiene que hacer el curso y el psicofísico. La parte teórica la hacemos en el aula, con simulador, y la parte práctica la haremos en este lugar destinado por la Municipalidad”, afirmó.
Miño subrayó que en la pista se evaluarán maniobras clave como “estacionamiento paralelo al cordón” y, fundamentalmente para los camioneros, “enganche y desenganche” de acoplados. “Algunos lo saben, otros medianamente, pero lo tenemos que controlar en ese lugar”, enfatizó.
Consultado sobre si el nuevo espacio es óptimo para su propósito, Miño ofreció una visión pragmática. “Mirá, si hablamos de historia, antes estos controles se hacían en el ex autódromo. Es lo mínimo, porque tengo alumnos de otras localidades que han obtenido la licencia para conducir camiones y donde no han hecho nada de práctica”, comparó.
En este sentido, el especialista reconoció las carencias del predio: “Es mínimo porque la exigencia ahora habla de que se tiene que hacer un control ascendente, en subida o en bajada, y no hay en el Paseo Belgrano. Tengo alumnos de Córdoba o amigos mendocinos que van a la montaña y es importante saber conducir en eso”.
A pesar de las limitaciones, Miño valoró positivamente la iniciativa. “Esto que tenemos acá es lo mínimo exigible para constatar que realmente saben hacer ciertas maniobras. No es lo óptimo, pero peor es no hacer nada. Esa es mi opinión”, sentenció.
Finalmente, el instructor resaltó el desafío que implica la formación de nuevos conductores y la capacitación de aquellos con años de experiencia pero sin formación presencial. “Para mí es un desafío, porque estoy hablando de camioneros que nunca hicieron un curso presencial y ahora lo van a tener que hacer. Es un paso importante para la seguridad vial en la ciudad”, concluyó.

