En su habitual columna de los viernes en INFOPICO RADIO 99.9, el kinesiólogo Marcos Espada, profesional de Salubritas, abordó dos dolencias frecuentes que generan preocupación y consultas: el dolor ciático y las molestias en el hombro. Con su característica claridad, Espada desglosó las posibles causas, síntomas y la importancia de un correcto diagnóstico y tratamiento.
El dolor ciático: Más que una simple contractura
Al ser consultado sobre el origen del dolor ciático, el especialista aclaró que, si bien puede confundirse con otras afecciones, sus características suelen ser distintivas. “Se puede interpretar que uno tiene a veces mal diagnosticado una ciatalgia o una lumboceatalgia, que sería el diagnóstico más explícito, con una fuerte contractura muscular en los isquiotibiales o una distensión de los mismos”, señaló. También mencionó el síndrome del piramidal, un músculo en la región glútea, como otra posible fuente de dolor irradiado hacia el muslo.
Para diferenciar estas condiciones, Espada destacó la “maniobra de Lasègue”: con el paciente boca arriba, al intentar elevar la pierna estirada, la aparición de un fuerte tirón es compatible con un atrapamiento del nervio ciático. “La afección del nervio ciático, cuando se da, se da de forma medio repentina, genera un bloqueo y una impotencia de movilidad bastante importante, es un dolor bastante invalidante”, enfatizó. Este dolor agudo y punzante dificulta acciones cotidianas como flexionar el tronco o levantarse de la cama, y puede ser consecuencia de una protrusión discal o un mal esfuerzo.
Espada precisó que el dolor isquiotibial no suele extenderse más allá del pliegue glúteo. Si la molestia es más alta, podría indicar un problema piramidal o un atrapamiento del ciático en la escotadura ciática. El tratamiento inicial puede incluir medicación para desinflamar la zona, seguido de kinesiología y movilidad articular.
Molestias en el hombro: La importancia de la escápula
Otro tema recurrente en las consultas y charlas informales, según el kinesiólogo, es el dolor de hombro. “Lo más frecuente es que uno, cuando le duele el hombro, tiene que prestarle atención a la escápula, la paleta, ese huesito que flota en la espalda”, explicó.
Espada introdujo el concepto de “disquinesia escapular”, una condición donde la escápula no bascula o se mueve correctamente, impidiendo que el húmero se posicione adecuadamente. Esto puede derivar en afecciones musculotendinosas, dolor, capsulitis (inflamación de la cápsula articular) o sinovitis.
El profesional subrayó que no todo dolor de hombro implica una cirugía inminente. “La reeducación en kinesiología en el hombro es bastante eficiente y a veces evita procesos de degeneración mayor que llevarían a una cirugía del supraespinoso o de algún otro tendón involucrado”, afirmó. Por ello, recomendó que, ante un dolor persistente y recurrente en el hombro al realizar actividad física, se consulte a un médico traumatólogo. Este evaluará, solicitará estudios complementarios si es necesario y probablemente derivará al paciente a sesiones de kinesiología para reeducar esta articulación compleja que tiende a perder estabilidad con el tiempo.
Finalmente, Marcos Espada invitó a los oyentes a seguir la cuenta de Instagram kinesio.salubritas para acceder a más información sobre lesiones, tratamientos y temas de salud.




