En medio de las manifestaciones que se desarrollan en distintas facultades de la Universidad Nacional de La Pampa, Tadeo Prieto, estudiante de Ingeniería en su último año y miembro del consejo, habló sobre la situación actual que divide a los estudiantes entre quienes apoyan la toma de la universidad y quienes quieren continuar con las clases. En una charla con “La Redacción”, Prieto ofreció su perspectiva, destacando la importancia de la unidad entre los estudiantes, a pesar de las diferencias en los métodos de protesta.
Prieto fue claro al señalar que, aunque no representa a ningún grupo en particular, su intención es considerar todas las posturas. “Lo que está pasando es atípico”, explicó, refiriéndose a la toma de la Facultad de Ciencias Humanas y parte de la Facultad de Ingeniería, algo que, según él, no había visto en todos sus años como estudiante. Esta toma ha generado incomodidad entre algunos estudiantes, especialmente en Ingeniería, ya que ambas facultades comparten edificio. “El estudiante de la Facultad de Ingeniería se siente un poco invadido”, dijo Prieto, explicando que la toma afecta el acceso a laboratorios y centros de cómputo, indispensables para sus estudios.
Uno de los puntos más destacados de la entrevista fue la postura de los estudiantes de Ingeniería respecto al financiamiento universitario. Prieto aclaró que los estudiantes de su facultad están completamente a favor de un financiamiento adecuado para las universidades, y en contra del veto de la ley de financiamiento universitario que originó las protestas. “El estudiante de Ingeniería está tomando postura, está completamente a favor del financiamiento universitario”, aseguró. Sin embargo, también expresó su desacuerdo con la forma en que algunos grupos están llevando a cabo las protestas. “No estamos de acuerdo con las medidas que se están implementando para el reclamo“, agregó, haciendo referencia a la toma activa de la universidad.
La “toma activa”, que se decidió en una asamblea reciente, permite a los estudiantes utilizar ciertas áreas de la facultad, a diferencia de una toma completa. Esta modalidad fue impulsada por estudiantes de Ingeniería y Veterinaria, quienes necesitan acceso a espacios como laboratorios para continuar con sus estudios. “El estudiante de Ingeniería necesita de laboratorios, necesita de centros de cómputo, y en la toma completa no los puede utilizar”, explicó Prieto.
A pesar de las tensiones, algunos docentes han encontrado maneras creativas de continuar con las clases, como el dictado de clases en la vereda, una novedad para muchos. “Es algo atípico para todos, nunca vi que se dieran clases de Ingeniería en la vereda“, relató Prieto, quien también mencionó que algunos cursos se están realizando de manera virtual a través de plataformas como Zoom, recordando los métodos utilizados durante la pandemia.
Prieto destacó la importancia de que los estudiantes no pierdan de vista el objetivo principal del reclamo: el veto a la ley de financiamiento universitario. Expresó su preocupación por la división entre los estudiantes que están a favor y en contra de la toma. “Se está generando una pelea entre pobres que no tiene sentido y desvía el foco del tema principal”, lamentó, subrayando que el debate sobre los salarios docentes, los gastos de mantenimiento y la infraestructura universitaria no debería ser necesario en pleno 2024.
Al final de la entrevista, Prieto hizo un llamado a la unidad entre los estudiantes de las distintas facultades. “El mensaje que quiero transmitir es de unidad, de unidad del estudiantado”, insistió. Reconoció la legitimidad del reclamo, aunque criticó los métodos utilizados. “Nadie quiere llegar a una toma”, concluyó, validando el esfuerzo de los estudiantes de Ciencias Humanas, pero abogando por encontrar un punto intermedio que permita manifestar el reclamo sin perjudicar los derechos de los demás estudiantes.



