El pasado fin de semana, los bomberos voluntarios de General Pico realizaron una exigente capacitación de rescate con cuerdas, centrada en el nivel 2 de esta especialidad. Marcelo Martínez, oficial ayudante y parte del Departamento de Rescate con Cuerdas, brindó detalles de la actividad, en la que participaron 22 bomberos de distintos puntos de la provincia.
“Fue una jornada intensa, tres días de arduo trabajo”, describió Martínez, quien señaló que el curso comenzó el viernes por la tarde y culminó el domingo, después de casi 48 horas continuas de formación y prácticas. Esta capacitación forma parte de un programa que se divide en tres niveles. Según explicó, “el nivel 1 corresponde al socorrista o rescatista, el nivel 2 es para quienes arman los sistemas de ascenso y descenso de víctimas o rescatistas, y el nivel 3 es para quienes toman las decisiones operativas”.
La capacitación incluyó prácticas en diversos escenarios de la ciudad, adaptados a las posibles situaciones de emergencia que los bomberos pueden enfrentar. “Usamos tres escenarios: el cuartel, donde simulamos una casa de dos o tres pisos, el Puente Verde, y una planta de silos que nos facilitaron”, detalló Martínez.
Aplicaciones en la vida real
Si bien algunas personas pueden pensar que este tipo de capacitaciones no son frecuentes en una ciudad como General Pico, Martínez subrayó que ya han tenido que poner en práctica estos conocimientos en varias ocasiones. “El último caso importante fue el de los obreros de la construcción en la Calle 10 entre 19 y 17”, recordó. Durante esa intervención, los bomberos tuvieron que descender a las víctimas, que se encontraban en un tercer piso y sufrían fracturas. “Fue un trabajo complejo, pero se resolvió con éxito”, destacó.
Este tipo de emergencias requiere de una intervención inmediata, por lo que la colaboración con otros cuarteles, si bien es posible, no siempre es viable debido al tiempo que tomaría la llegada de refuerzos. “Si Castex, por ejemplo, pidiera colaboración a Pico, saben que hay una demora de 45 minutos, y en una situación así, 45 minutos es mucho”, explicó.
Capacitación constante: un requisito fundamental
Marcelo Martínez, quien lleva muchos años en la institución, resaltó el avance que ha tenido la capacitación de los bomberos en los últimos años, no solo en General Pico, sino en toda la provincia. “El sistema voluntario, por más que sea voluntario, exige que la capacitación sea constante”, afirmó. Además, explicó que el material y los equipos evolucionan rápidamente, por lo que es necesario adaptarse continuamente: “Lo que hicimos este fin de semana, de acá a un año hay que volver a revisarlo porque seguramente habrá equipos nuevos y materiales diferentes”.
Para Martínez, este compromiso con la formación constante es lo que ha permitido que los bomberos de La Pampa estén cada vez mejor preparados para enfrentar cualquier tipo de emergencia. “Siempre hay que seguir capacitándose”, concluyó.
El cuartel de Bomberos agradece a “Ferro Expreso Pampeano, por dejarnos trabajar en el puente de l a. 32 y vía, y a la planta de silos del parque industrial”.

