Los concejales de la UCR, Eugenia Forte y Marcelo Capellino, presentaron un proyecto que modifica la ordenanza 220/19, la cual establece quitar los llamados “carteles tipo bandera”, habiendo sido ya notificados los comerciantes con plazo hasta el 25 de octubre para ejecutar el retiro.
La Ordenanza dictada en el 2020, fue originalmente pensada para embellecer y ordenar el espacio urbano de la ciudad, pero las circunstancias económicas dificultan la capacidad de los pequeños y medianos comerciantes para cumplir con esta normativa.
“Nosotros desde la UCR siempre hemos apoyado el desarrollo urbanístico de General Pico, pero hoy la realidad nos obliga a revisar lo que en su momento parecía una solución. Los comercios de nuestra ciudad están en crisis, y necesitamos una normativa que no los ahogue más”, expresó la concejal Eugenia Forte. Según la edil, más de un centenar de comerciantes se encuentran en una situación de incumplimiento porque el costo de retirar los carteles supera, en muchos casos, el millón de pesos, una cifra que resulta imposible de asumir en el actual contexto inflacionario.
El proyecto de ordenanza busca modificar el inciso 132.2 del Anexo I, Título 11 de la Ordenanza 220/19, prohibiendo la instalación de nuevos carteles tipo bandera, pero ofreciendo una alternativa para los que ya existen. “Proponemos que los comerciantes puedan renovar anualmente el permiso para sus carteles, siempre que presenten un aval técnico de un profesional habilitado y contraten un seguro de responsabilidad civil. Esto garantiza la seguridad y el orden, pero sin perjudicar a los negocios que ya están muy golpeados”, explicó Forte.
Por su parte, Marcelo Capellino subrayó la importancia de encontrar un equilibrio entre el embellecimiento urbano y la sostenibilidad económica de los comercios. “Queremos que General Pico sea una ciudad ordenada y bonita, pero también una ciudad con comercios que puedan subsistir. Hoy muchos negocios están al borde del cierre porque no pueden hacer frente a estos costos, y eso es algo que debemos atender como concejales. Este proyecto busca precisamente brindarles una solución”, afirmó el concejal.
Desde la sanción de la ordenanza original, los comerciantes tuvieron un plazo de cinco años para adecuarse a las nuevas normativas sobre carteles, un periodo que, en circunstancias normales, habría sido suficiente. Sin embargo, la situación económica del país ha cambiado drásticamente desde entonces, con una serie de crisis que han limitado las posibilidades de los comerciantes para cumplir con estas exigencias. “Cuando se sancionó esta ordenanza, nadie imaginaba que íbamos a atravesar una pandemia, una crisis inflacionaria sin precedentes y un aumento desmedido de costos operativos. Hoy, para muchos comerciantes, simplemente no es posible cumplir con la norma”, agregó Capellino.
La propuesta no solo busca flexibilizar la normativa, sino también abrir un canal de diálogo con los comerciantes afectados. En este sentido, ambos concejales han destacado la importancia de que el municipio acompañe a los empresarios locales en este proceso de adaptación. “Nosotros creemos que el municipio no puede ser un simple espectador. Debe involucrarse activamente para encontrar soluciones, como lo estamos haciendo con este proyecto. La supervivencia de los comercios es fundamental para la economía local, y si no les brindamos un marco adecuado, corremos el riesgo de que cierren, lo que tendría un impacto devastador en la ciudad”, advirtió Capellino.
El proyecto establece que, para mantener los carteles existentes, los comerciantes deberán presentar un informe anual avalado por un profesional matriculado y cumplir con los requisitos de seguridad estructural y responsabilidad civil. “Queremos que los comercios sigan funcionando, pero sin comprometer la seguridad ni la imagen de la ciudad. Sabemos que los comerciantes están dispuestos a adaptarse, pero necesitan más tiempo y una normativa que los acompañe”, concluyó Forte.
Con este proyecto, Eugenia Forte y Marcelo Capellino esperan abrir una discusión en el Concejo Deliberante que permita una solución justa y equilibrada para todos los sectores. “Estamos convencidos de que este es el camino para seguir construyendo una ciudad que crezca en armonía, pero sin dejar a nadie atrás”, concluyeron los concejales de la UCR.



