Sostuvo que la situación del hombre es “comprometida” y opinó que las denunciantes estarían “influenciadas” por la madre.
Luego de la manifestación que se dio esta mañana en los Tribunales piquenses, el doctor Alejandro Gilardenghi brindó una entrevista a infopico.com, contó cómo fue el desarrollo de la investigación contra Raúl Muñoz y enumeró parte de las pruebas recogidas que lo comprometen.
Ante las acusaciones de armado de la causa, el fiscal remarcó que por los hechos que se imputan a Muñoz “ya se acusó, lo revisó un juez de control y abrió el juicio para todos los hechos”. Consideró que las pruebas son “contundentes” y descartó que exista la situación denunciada por los manifestantes, así como se mostró sorprendido por el ataque contra el comisario Hugo Gomez.
Señaló el entrevistado que la denuncia por golpes radicada en julio de 2015 por parte de la hijastra mayor del detenido, fue solo “la punta del iceberg”, ya que luego ella y su hermana menor, brindaron detalles que permitieron descubrir la presunta existencia de otros hechos graves.
Con nutrido material probatorio, a mediados diciembre del año pasado Gilardenghi presentó dos acusaciones con el hombre de Caleufú, las cuales contuvieron varias figuras penales graves como “amenazas con arma”, “abuso sexual con acceso carnal”, “corrupción de menores”, “facilitamiento o promoción de la prostitución” y “lesiones leves agravadas”.
El representante del Ministerio Público fiscal informó que en Cámara Gesell una de chicas. brindó detalles respecto a esas acusaciones y su testimonio fue evaluado como “creíble” por las psicólogas que intervinieron. En cambio, la declaración negando los hechos por parte de su hermana mayor, fue evaluada de forma contraria por las profesionales.
Justificó la actitud reticente de las adolescentes a colaborar con la Justicia en este último tiempo en “una supuesta influencia negativa de su madre, ante la inminencia del debate oral y público que se desarrollará contra su pareja a mediados de mayo”.
Insistió el fiscal con esa teoría, agregando que “constan en los expedientes mensajes de texto de la mamá hacia sus hijas, instándolas a desistir de la acción penal”.



