De noche, Pico se apaga

thumb image
15 Marzo, 2016 a las 21:08 hs.

¿Cuáles son los motivos? ¿Influyó el aumento de la tarifa eléctrica?



Hace algunas noches en la zona céntrica se observan varios locales con un mínimo de luces encendidas al momento de cerrar sus puertas. ¿Habrá impactado el tarifazo de tal manera que tomaron esa medida los comerciantes?

Para conocer los detalles particulares, infopico.com recorrió los locales y entrevistó a sus responsables. Las respuestas obtenidas fueron variadas y desde ya se puede afirmar que no hay una sola forma de reaccionar ante el aumento de los costos fijos.

En un local ubicado en calle 17, entre 18 y 20, no estaban tomando ninguna medida extraña al respecto. De hecho, no contaron que desde siempre apagan las luces y sólo permanecen prendidas un juego de luces que alumbran la vidriera. La estrategia va más por el lado de saber qué días la gente visita el centro y qué días se puede apagar más temprano la luz: de jueves a domingos, no hay chances de apagar las luces durante la noche.

De todas maneras, en dicho local insistieron en que no han tomado ninguna medida específica ante el aumento, pues no creen que el aumento más sufrido sea el de la electricidad. Más bien, saben que lo que se precisa es vender y cubrir ese gasto, como tantos otros.

En otro local, que responde a una marca nacional, las luces de adentro estaban apagadas casi en su totalidad aún abierto el negocio. Para evitar el prejuicio nos acercamos a dialogar con el gerente. Finalmente nos comentó que en realidad lo que sucedía era un desperfecto técnico y que no se tomaba la medida de apagar las luces. En realidad, una política de la empresa consistió en cambiar toda la conexión eléctrica y que pase a ser LED, pero eso desde antes de los aumentos con una gran visión.

Sin embargo, en otro comercio, ubicado en calle 20 y 15 era notoria la falta de iluminación. Al consultar a su dueño, el hombre fue claro: “El aumento fue bravo”. Explicó que habían tomado la medida porque era una de las tantas formas que encontraba para paliar los aumentos y la falta de ventas. Como en muchos otros locales, contaban con temporizador que apagan las luces apenas pasadas las 23 horas, lo cual es todo un detalle.

Por otra parte, en una juguetería del centro su referente fue más tajante: “Yo sé que algunos necesitan apagar las luces, pero acá lo que consume es el aire y yo no voy a tener a los clientes ni en penumbras ni con calor”. Explicó, además, que durante semana suele dejar solo las luces de la vidriera prendidas “desde siempre” y que en los fines de semana también quedan encendidas las luces del local.

En definitiva, hubo varios relatos. No todos respondieron al aumento tarifario, pero sí muchos reconocen que es cuanto menos un inconveniente. Ni hablar de que hace unos días algún problema técnico o una decisión municipal que nunca se confirmará hizo que la calle 20 estuviese en penumbras e hiciese que parecieran aún más apagados los locales.

Por último, hay que resaltar el método de un negocio que cerró sus puertas y dejó sólo un velador prendido arriba del mostrador. No es la medida tomada por todos, pero es un reflejo de la situación que se vive a nivel local, provincial y nacional.

En esta nota hablamos de: