“La justicia en La Pampa es para los giles y para los pobres”

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12 Noviembre, 2015 a las 23:08 hs.

Omar Lara, uno de los denunciantes por las coimas en la construcción del Acueducto Río Colorado, lamentó el sobreseimiento de Enrique Romero Oneto y a Carlos Oppezzo. “Hoy el acueducto revienta cada dos meses porque no se cumplió con lo que decía el pliego. Estamos frente a una sociedad enferma, que frente a estas cuestiones, los vuelven a votar”, se lamentó.



Omar Lara dialogó con Plan B y se refirió al sobreseimiento de Enrique Romero Oneto y a Carlos Oppezzo por las coimas del Acueducto del Río Colorado, de por parte del Tribunal de Impugnación Penal, que dictaminó que la causa prescribió.

“Creo que esto no sorprende a nadie que haga una lectura de lo que ha pasado en la política en los últimos diez años en La Pampa”, dijo Omar Lara.

“Esta es la frutilla a la torta que entierra toda la mugre del Acueducto bajo la alfombra y discutimos sobre este cierre, cuando deberíamos discutir que algunos jueces y fiscales como Jorge o Mattei, deberían estar presos o el fiscal Amado”, dijo.

“Hay una vergonzosa tarea de este tribunal, que no me permitió hablar en el juicio. Quise hablar sobre el Acueducto, las valijas de Skanska,que son la parte gruesa de estos. Los dos condenados son dos perejiles que formaban parte de un pequeño engranaje que escondía las maniobras del ministro Rodríguez”, dijo.

“Yo en la justicia presenté las certificaciones y un montón de testimonios que daban fe de lo que pasa hoy en el Acueducto, que revienta cada dos meses, porque no se cumplió con lo que decía el pliego”, dijo.

“Además, no se pusieron los materiales que se tenían que poner y no se hicieron las pruebas hidráulicas. Esto no lo digo yo, sino los técnicos de la justicia”, aclaró.

“Pero el marinismo supo armar un gran engranaje desde el Poder Político y Judicial, con jueces que responden al marinismo. No es casual que esto se defina después de las elecciones. Estamos frente a una sociedad enferma, que frente a estas cuestiones, que son de vital importancia y nos han costado millones de dólares, que se le ha quitado a la salud, la educación y la asistencia, los vuelven a votar”, criticó.

“Y se los vuelven a poner en un lugar de gurúes, en donde ahora vienen los dirigentes nacionales a pedirle perdón a Marín, cuando todos estos personajes deberían estar presos. Y no solo eso, ahora debemos bancarnos a sus retoños como continuidad de ese modelo político”, dijo.

“Esto no me extraña. No tiene sentido apelar la resolución del TIP. Es como tapar el sol con las manos. Se ha vuelto a reflotar lo que supo construir Marín dentro del Poder Judicial y luego de las elecciones, vamos a una nueva etapa del menem marinismo, lo que ha sido el neoliberalismo en La Pampa y todas las consecuencias que vamos a seguir pagando por año los pampeanos”, dijo.

¿Justicia para este caso no va a haber?

—La justicia en La Pampa es para los giles y para los pobres. Para los ricos y para el poder político no existe la justicia. Basta mirar a todos los personajes que deberían estar preso y no lo están y quienes sí fueron presos, fue durante seis meses, en condiciones que muchos argentinos no viven en sus propios hogares, para blanquear millones de pesos que se han robado.

“Yo la verdad, tenía la ilusión de que la sociedad recordara esta cuestión y la castigara, porque cada dos meses revienta el acueducto, pero sin embargo se ha premiado a estos personajes, que hoy están nuevamente en la política”, dijo.

“No solo esto, sino que a nivel nacional, pareciera que estas cosas no importan. Hoy estamos discutiendo si un procesado puede o no ser presidente. No tiene sentido seguir con esto, el acueducto ya está enterrado”, indicó.

Cabe recordar que el Acueducto del Río Colorado comenzó a construirse durante el gobierno de Rubén Marín, en 1998. Luego de graves irregularidades, el Gobierno se vio obligado a rescindir el contrato a la empresa de Américo Gualtieri. En 2001 se hizo cargo la UTE Techint Skanska, que la finalizó en 2005.

El miércoles 11 de noviembre, los jueces del Tribunal de Impugnación Penal, Pablo Balaguer y Andres Olié (sustituto) le evitaron la cárcel a a Enrique Romero Oneto y a Carlos Oppezzo, quienes habían sido condenados hace poco más de un año a la pena de tres años de prisión en la causa en la que se investigaba el pago de coimas durante la construcción del Acueducto del Río Colorado.

Según la denuncia, Enrique Romero Oneto que era asesor de la Comisión Técnica del Acueducto del Río Colorado (Cotarc), y era quien autorizaba el desembolso del dinero del Estado provincial por los honorarios de Opezzo, de acuerdo con el avance de las obras, recibió durante cinco años, entre 1998 y 2003, coimas por 86 mil pesos en 59 cheques por parte del empresario Carlos Opezzo, durante la construcción del primer tramo del Acueducto del Río Colorado.

En septiembre de 2014, la Cámara del Crimen 1 condenó a tres años de prisión efectiva a Enrique Romero Oneto y a Carlos Oppezzo por las coimas del Acueducto del Río Colorado.

El fallo había sido unánime: coincidieron Alejandra Ongaro y los sustitutos Miguel Gavazza y Elvira Rosetti.

En el caso de Oppezzo había sido considerado culpable del delito de cohecho activo (pagar coimas), en tanto que Romero Oneto es responsable del cohecho pasivo (recibir coimas).

El exfiscal de Investigaciones Administrativas, había sido también inhabilitado en forma absoluta para ejercer cargos públicos.

El fiscal Jorge Marcelo Amado había pedido, para ambos, tres años y dos meses de prisión. Romero Oneto fue asesor y presidente de la COTARC. Carlos Oppezzo fue jefe de la Inspección.

El fallo no estaba firme ya que los abogados defensores de Romero Oneto, Sebastián Pais Rojo y Carolina Ghione, apelaron el fallo de la Cámara del Crimen 1 porque consideraron que la causa estaba prescripta. Lo mismo hizo el abogado de Oppezzo, Mariano Alomar.

En el fallo difundido por la prensa, el TIP dijo que “conforme al planteo efectuado por la defensa del condenado Romero Oneto a partir de que se le aceptara la su renuncia como Fiscal General de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, en el decreto del Poder Ejecutivo provincial de fecha 24 de octubre de 2007 y hasta el 6 de junio de 2012, fecha en que fue formulado el Requerimiento de Elevación a Jucio, operó la prescripción de la acción por el delito de cohecho pasivo como delito continuado al haber transcurrido con holgura el máximo de dos años de prisión con que fuera amenazado el delito en cuestión y sin que haya habido en el transcurso de ese tiempo, ninguna causal de supsensión/interrupción de la prescripción como extintitva de la acción”. (fuente: planbnoticias.com.ar)

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