La provincia de La Pampa registra un 5,3% de vulnerabilidad social, según la octava edición del índice que elabora el Ministerio de Desarrollo Social y que se difundió el miércoles 14 de octubre de 2026. El dato implica una suba de 1,8 puntos respecto de la última medición general, realizada en agosto de 2025. Así lo detalló Laura Ramborger, subsecretaria de Planificación y Evaluación de Políticas Sociales, en diálogo con InfoPico Radio.
Cómo se hizo el relevamiento: 11 localidades y más de 3.300 familias
El operativo se desarrolló entre julio y agosto de 2026 y abarcó 11 localidades que involucran a las 10 regiones establecidas por la ley de descentralización. La muestra fue de 3.314 familias, casi 10.000 personas, con una representatividad superior al 73% de la población provincial.
Ramborger aclaró que no se trata de un censo: «3.314 es la muestra, que es representativa. No tendríamos la capacidad operativa de hacerlo de otro modo en ese tiempo», explicó la funcionaria.
El índice mide, en concreto, la cantidad de hogares que no llegan a cubrir la canasta básica alimentaria.
Ingresos que no acompañan: el 33% de inflación interanual
Para la subsecretaria, el resultado no es bueno pero tampoco sorprende en el contexto actual. Mencionó la pérdida de ingresos reales y estables y, sobre todo, el retroceso del empleo formal.
«No sé si está bien dicho precarizado, pero sí se ha perdido la formalidad del trabajo», señaló. Y remarcó que esa formalidad no solo garantiza un ingreso: también implica acceso a la salud, a una futura prestación jubilatoria y al crédito.
A eso se le suma el costo de vida. Ramborger recordó que el INDEC difundió el martes 13 de octubre la inflación de septiembre, con un acumulado interanual de más del 33%.
«Ese 33% no aumentó en los ingresos familiares. Cuando uno analiza los números, no son buenos, pero no son ilógicos tampoco en este contexto»
El peso de la Tarjeta Social Pampeana
Uno de los datos centrales del informe es el impacto de la intervención estatal. Según el relevamiento, sin el aporte de la Tarjeta Social Pampeana —que solo permite la compra de alimentos y se entrega de manera directa a las familias— el índice treparía al 7,4%.
«Si hoy el Estado pampeano acompaña a las familias con mayor vulnerabilidad, ese número se achica», sintetizó Ramborger, quien agregó que el dato también permite evaluar si los programas llegan a la población a la que están destinados.
De todos modos, insistió en que ningún número conforma: «Que sea un 5,3 no está bueno. No está bueno que sea un 5, no está bueno que sea un 4, no está bueno que sea un 8».
El este y el oeste, dos realidades distintas
La funcionaria subrayó que la vulnerabilidad no se distribuye de manera pareja en el territorio pampeano y que la geografía marca fuerte las diferencias:
- El este concentra mayor actividad económica y registra índices más bajos.
- El oeste enfrenta la falta de agua, lo que limita determinadas actividades económicas y la generación de puestos de trabajo.
- El índice provincial de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) es bajo, cercano al 3,7%, pero en los departamentos del oeste históricamente se mantiene muy elevado.
El refuerzo alimentario, garantizado hasta fin de año
Consultada sobre la continuidad del refuerzo alimentario (RAFE), Ramborger fue categórica: está asegurado. Recordó que el ministro Diego Álvarez ubicó a la alimentación dentro de los cuatro ejes prioritarios definidos por el gobernador Sergio Ziliotto.
«Todavía no conozco el presupuesto 2027, pero el del 2026 está garantizado», precisó.
Lo que no mide el índice: «Es el Estado el que golpea la puerta de tu casa»
Más allá de las planillas, la subsecretaria destacó un dato que no entra en las estadísticas. El equipo de encuestadores esperaba resistencia, quejas o bronca al llegar a los domicilios. No ocurrió.
«Es el Estado el que golpea la puerta de tu casa. A veces no la estás pasando bien y eso no se notó. Fuimos muy bien recibidos, muy gentilmente nos contestaron las familias y eso lo agradecemos»
Ramborger remarcó, además, que quienes salen a relevar también atraviesan la misma coyuntura: «Es un equipo de trabajadores que está peleándola también, porque nadie tira manteca al techo».
Hogares que se agrupan para pagar una sola boleta
Entre las tendencias que se repiten, el informe confirma el reacomodamiento familiar durante el invierno: hogares que se unen para afrontar una sola factura de gas o de luz y sobrellevar las tarifas de la temporada fría.
La novedad es el cambio de dirección de ese movimiento. «Hace un par de años veíamos que los hijos volvían a la casa de los padres. Ahora estamos viendo personas mayores que van a lo de sus hijos», describió.
El fenómeno trae complicaciones adicionales, sobre todo en viviendas sociales de dimensiones reducidas. Según detalló la funcionaria, hay casos de hasta 12 personas conviviendo bajo un mismo techo. «Lo preocupante es que no solo fue una estrategia en algún momento, sino que se sostiene», advirtió.
