La zona céntrica de la ciudad de General Pico fue escenario de una noche accidentada, tras registrarse dos siniestros viales a muy pocas cuadras de distancia que dejaron como saldo a tres personas hospitalizadas. Los hechos requirieron un importante despliegue y la rápida intervención del personal policial junto a las unidades del Servicio de Emergencias Médicas (SEM).
El primer incidente tuvo lugar en la concurrida intersección de las calles 15 y 18. Por causas que aún son materia de investigación pericial, dos jóvenes que se desplazaban a bordo de una motocicleta Gilera Smash de 110 c.c. atropellaron a una peatón menor de edad que circulaba por el sector.
Producto del violento impacto, tanto la transeúnte como la acompañante del rodado menor, también menor de edad, sufrieron diversas lesiones. Ambas adolescentes fueron asistidas de inmediato en el lugar por los profesionales de la salud y, posteriormente, debieron ser trasladadas en ambulancia al hospital local para recibir una atención médica más exhaustiva y descartar heridas de mayor gravedad.
Choque por alcance a pocas cuadras
Casi en simultáneo, un nuevo siniestro vial alteró el normal desarrollo del tránsito céntrico, esta vez sobre la calle 13, en el tramo comprendido entre las calles 18 y 20. En esta ocasión, el accidente fue protagonizado por dos automóviles particulares.
Según se pudo constatar en el lugar, un vehículo Chevrolet Prisma colisionó por detrás a un rodado afectado al servicio de Radio Taxi, el cual casualmente resultó ser de la misma marca y modelo. A raíz de este fuerte choque por alcance, una vecina de 68 años que iba como pasajera requirió asistencia inmediata.
Tras las primeras evaluaciones llevadas a cabo por el personal del SEM en el habitáculo del auto, los facultativos médicos decidieron hospitalizar a la mujer para constatar las lesiones derivadas del habitual impacto cervical que se produce en este tipo de colisiones.
En ambos escenarios de la ciudad trabajó personal de la Policía de La Pampa, encargado de realizar las diligencias de rigor y de ordenar el tránsito vehicular, que se vio temporalmente interrumpido tanto por el trabajo de los equipos de emergencias como por la gran cantidad de transeúntes que se congregaron en las veredas tras escuchar los impactos.




