Luxación de hombro: «El hombro hay que atenderlo, fortalecerlo y darle un valor significativo»

9 septiembre, 2026 a las 12:00

El kinesiólogo Macota Espada dialogó con InfoPico Radio 99.9 sobre la luxación de hombro, una de las lesiones articulares más frecuentes en deportes de contacto y accidentes domésticos. El profesional detalló las causas, el proceso de recuperación y la importancia de la rehabilitación para evitar recaídas.

Una lesión casi siempre traumática

Según explicó Espada, la luxación de hombro se produce mayoritariamente por traumatismos. «No hay por ahí un acontecimiento que nos genere eso que no sea traumático», señaló el kinesiólogo, aunque aclaró que existen excepciones en personas con anomalías articulares o exceso de laxitud ligamentaria.

Las causas más comunes incluyen:

  • Caídas en accidentes domésticos
  • Accidentes en moto o colisiones vehiculares
  • Deportes de contacto como fútbol y básquet
  • Caídas con el brazo en extensión

«Generalmente el brazo cae en extensión, o sea, hacia arriba de la cabeza, y el apoyo es inespecífico, y eso hace la palanca para que se luxe», describió el profesional.

La articulación más vulnerable del cuerpo

Espada explicó que luxar significa que la cabeza del húmero se sale de la cavidad glenoidea, perdiendo contención entre ambas partes. Este proceso conlleva lesiones de partes blandas: ruptura o distensión de la cápsula articular, ligamentos y tendones.

«El hombro es muy, muy, muy inestable. Tiene tanto rango de movimiento que queda muy vulnerable. No es como una cadera o una rodilla, que son mucho más estables. Sus características anatómicas la predisponen a que sea muy laxa, muy amplia en su rango de movimiento, y se vuelve a romper fácilmente»

La luxación anterior predomina en un 90-95% de los casos, muy por encima de las luxaciones hacia atrás, arriba o abajo.

Recuperación lenta pero indispensable

El tratamiento inmediato consiste en la reducción —volver a colocar la cabeza del húmero en su lugar— seguida de una inmovilización de 2 a 3 semanas, dependiendo de la edad y características del paciente.

Posteriormente comienza el trabajo de kinesiología y fisioterapia, que incluye reducción de la inflamación en las primeras etapas y luego la reeducación funcional para recuperar movilidad, fuerza y propiocepción. «El proceso puede llevar 6 meses, y en el peor de los casos hasta 12 meses. Es muy lento», advirtió Espada.

El riesgo de recaída siempre presente

Incluso con cirugía para reforzar la cápsula articular, los pacientes quedan predispuestos a nuevas luxaciones. «Todas las dolencias de hombro suelen reagudizarse fácilmente. El que sufrió algún acontecimiento lesivo suele sentir nuevamente el dolor ante algún requerimiento que exceda la funcionalidad de ese hombro», indicó el kinesiólogo.

A modo de ejemplo, mencionó que ejercicios como el snatch, levantamientos por encima de la cabeza o dominadas pueden despertar molestias en hombros que parecían recuperados. «Te fuiste de mambo con un levantamiento de pesas y ahí te va a avisar que el hombro superó el proceso donde se sentía confortable», graficó.

Prevención: la clave para evitar complicaciones

El profesional cerró con una recomendación clara: «El hombro hay que atenderlo, hay que fortalecerlo, hay que estimularlo y hay que darle un valor significativo. Si el dolor es crónico o persiste, hay que hacerse ver, ir al traumatólogo y quizás una rehabilitación bien hecha zafa de muchas cosas que pueden pasar más adelante».

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