Un hombre de General Pico fue condenado a nueve meses de prisión de cumplimiento efectivo. Ya tenía antecedentes por violencia de género contra la misma víctima, por lo que la Justicia le revocó el beneficio de la condena condicional previa.
Un nuevo y grave caso de violencia de género ocurrido en la ciudad de General Pico culminó con una condena de prisión efectiva. La Justicia condenó a N. S. G. a nueve meses de cárcel tras corroborarse que irrumpió por la fuerza en la vivienda de su expareja, abusó de ella y la lesionó durante un violento episodio motivado por los celos.
El hecho tuvo lugar la tarde del 1 de enero de 2026. Según detalla el fallo dictado por el juez de Control Diego Julio Ambrogetti, el agresor ingresó sin autorización al domicilio de la víctima. La mujer acababa de salir de la ducha y llevaba solo un toallón puesto. Aprovechando esa situación de vulnerabilidad, el sujeto comenzó a celarla, le arrancó la toalla, le manoseó los pechos, le dobló la mano violentamente para arrebatarle su teléfono celular y finalmente la arrastró hacia una habitación. Como resultado del ataque, la joven sufrió una herida cortante en un dedo.
El conflicto penal se resolvió a través de la vía del juicio abreviado. Ante las pruebas contundentes en su contra —que incluyeron testimonios, un informe médico, registros del 101 y reportes psicológicos—, el agresor confesó su culpabilidad. La damnificada, por su parte, brindó su consentimiento para este tipo de resolución rápida, evitando así someterse a la revictimización que conlleva un debate oral y público.
Un historial de violencia reincidente
El elemento clave para que el atacante termine alojado en un establecimiento penitenciario fue su preocupante historial delictivo. El hombre ya cargaba con una condena de seis meses de prisión en suspenso, dictada en marzo de 2025, por delitos de amenazas simples y hurto simple cometidos, precisamente, contra la misma expareja.
Frente a esta grave reiteración delictiva que violó los plazos legales, la Justicia de Ejecución Penal revocó el beneficio de la pena condicional. En consecuencia, el juez Ambrogetti dispuso unificar los fallos y ordenó que el condenado cumpla una pena única de nueve meses tras las rejas. Finalmente, se dispuso que el agresor sea inscripto en el Registro Provincial de Antecedentes de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual.




