La diferencia entre la educación pública y privada en Argentina no solo responde a cuestiones socioeconómicas, sino también a factores institucionales que inciden directamente en los resultados de los estudiantes. Así lo explicó Guillermina Tiramonti, Licenciada en Ciencias Políticas y Magíster en Educación y Sociedad, en diálogo con InfoPico Radio 99.9.
La especialista señaló que existe una división clara en la población que asiste a cada tipo de establecimiento: «Las escuelas públicas están más bien frecuentadas por chicos de los sectores socioculturales bajos y las escuelas privadas, que son caras, que requieren un aporte monetario, están ocupadas o se ocupan de los chicos de los sectores socioculturales más altos», indicó.
Sin embargo, Tiramonti advirtió que la brecha no se explica únicamente por el origen social de los alumnos. Según su análisis, las instituciones privadas presentan características organizativas que favorecen mejores resultados académicos.
«La escuela privada son instituciones de mayor seguimiento de los chicos, con mayor enfoque en los aprendizajes, con mayor trabajo de los docentes entre sí, con presencia de eso que llamamos una dimensión institucional», detalló la experta.
En este sentido, remarcó que en los establecimientos privados «son un grupo de docentes que participan de un programa y de trabajo conjunto, y eso pasa poco en las escuelas públicas».
El dato más contundente que aportó Tiramonti tiene que ver con los resultados cuando se comparan estudiantes del mismo sector sociocultural: «En el mismo sector sociocultural, las escuelas privadas tienen mejores resultados. Y tiene que ver con eso, con la presencia de lo institucional, con el seguimiento de los resultados de los chicos, con el enfoque en los aprendizajes, con menos dispersión».
La especialista vinculó esta problemática con una cuestión estructural del sistema educativo argentino: la correlación entre el origen sociocultural de las familias y los resultados escolares. «La escuela tiene el propósito de transgredir esos límites, de hacer que cada chico pueda aumentar su capital cultural», sostuvo, aunque reconoció que actualmente «pareciera que eso no pasa, que los chicos que más aprenden son los chicos que vienen de familias más educadas».



