El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, mantendrá un encuentro clave este viernes a media mañana en la ciudad de Buenos Aires con el vicejefe de Gabinete del Interior, Diego Santilli. En lo que se anticipa como una reunión de alta tensión política y técnica, el mandatario provincial pondrá sobre la mesa el detalle de una deuda global del Estado nacional con la provincia que supera holgadamente los 400.000 millones de pesos.
El mandatario pampeano acudirá al despacho oficial de la Casa Rosada con una carpeta de números precisos y tres ejes de reclamos urgentes que hoy asfixian el normal desarrollo de la provincia, en el marco de un fuerte desplome de la coparticipación federal. Ziliotto no buscará promesas, sino destrabar fondos que le corresponden legítimamente a los pampeanos.
Traspaso del ProCrear y obra pública paralizada
El primer planteo formal será el traspaso definitivo del programa ProCrear a la órbita de La Pampa, con el objetivo primordial de reactivar las obras habitacionales que fueron paralizadas por la actual gestión nacional.
En materia de infraestructura, la deuda que el Ejecutivo de Javier Milei mantiene por contratos y certificados de obra pública rescindidos o abandonados asciende a la astronómica cifra de 85.000 millones de pesos. Frente a este panorama, el gobierno provincial buscará un mecanismo legal que le permita absorber y finalizar tanto las viviendas como la infraestructura vial y civil, sin tener que seguir financiando todo “a pulmón” con recursos propios.
El frente previsional y la intransigencia pampeana
El reclamo por el sistema jubilatorio pampeano promete ser el punto más áspero del encuentro. La Pampa denunciará formalmente que la administración central está asfixiando a la caja provincial a través de tres vías simultáneas.
En primer lugar, apuntará al incumplimiento judicial: Nación adeuda la cuota de 5.000 millones de pesos correspondiente al mes de junio, la cual había sido acordada ante la Corte Suprema de Justicia tras la fuerte presión ejercida hacia el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. En segundo término, se reclamará por el presupuesto ignorado, ya que el Gobierno nacional ha congelado y no envió “un solo peso” de los fondos establecidos en el artículo 61 del Presupuesto para las Cajas Previsionales no transferidas.
El tercer punto previsional es la falta de compensación recíproca. Ante los planteos presentados bajo el Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas, la postura de Ziliotto es intransigente: La Pampa es netamente acreedora de la Nación, motivo por el cual rechaza cualquier esquema de “limpieza de deudas” o compensación cruzada, dejando en claro que el único deudor es el Estado nacional.
El rojo en Salud y Educación
El último eje de la agenda oficial abordará las partidas recortadas de manera unilateral en áreas profundamente sensibles para la sociedad pampeana. Hasta el momento, la Provincia viene cubriendo con esfuerzo y recursos propios el enorme bache que dejó el quite de subsidios y programas nacionales, con el fin de evitar que se resienta la atención en los hospitales y el dictado de clases en las escuelas de General Pico y todo el interior provincial.
La sumatoria de los 85.000 millones en obra pública paralizada, el monumental déficit previsional acumulado y las deudas en educación y desarrollo social arrojan el saldo que Ziliotto le exhibirá a Santilli: un rojo por encima de los 400.000 millones de pesos. Con estos números, el gobernador intentará quebrar la inercia del ajuste y defender el patrimonio de la provincia.


