En un contexto de cambio climático y creciente presión sobre los recursos hídricos, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) desarrolló un Módulo de Evaluación y Gestión Eficiente del Riego en Sistemas Presurizados. Se trata de una herramienta estratégica que busca optimizar el uso del agua y mejorar la productividad de los cultivos bajo riego.
El desarrollo fue impulsado por el equipo de la Agencia de Extensión Rural de INTA 25 de Mayo, liderado por Carolina Aumassanne y Dardo Roy Fontanella. El módulo permite medir la lámina de agua aplicada, evaluar la uniformidad de su distribución, monitorear la presión de los equipos, controlar la humedad del suelo en tiempo real y realizar balances hídricos para una gestión más precisa del riego.
Este nuevo servicio técnico para los productores de la zona se enmarca en un Proyecto Federal de Innovación financiado en 2022 por el ex Ministerio de Ciencia y Tecnología, y contó con el acompañamiento del Ministerio de la Producción de La Pampa. En una reciente visita a la localidad, la ministra Fernanda González se reunió con los representantes de INTA y los desarrolladores del equipamiento.
Las mediciones que posibilita esta tecnología permiten detectar diferencias entre el agua que un sistema está diseñado para aplicar y la que efectivamente recibe el cultivo. Esto posibilita ajustar los tiempos de riego, reducir pérdidas de agua y energía, y mejorar el rendimiento. Además, la evaluación de la uniformidad identifica problemas como emisores obstruidos o deficiencias de diseño, mientras que el monitoreo de la humedad del suelo ayuda a definir con precisión cuándo y cuánto regar.
En La Pampa, estas herramientas complementan la labor del Ente Provincial del Río Colorado (EPRC), autoridad responsable de la administración y operación del sistema de riego. El organismo promueve un uso eficiente, equitativo y sostenible del agua a través de la planificación de turnos, la conservación de canales y el mantenimiento de la infraestructura hídrica.
La tecnología adquiere especial relevancia para los valles irrigados de la Norpatagonia, donde la disminución de los caudales y el aumento de la demanda hídrica exigen una administración más eficiente. El sistema genera información objetiva y trazable que contribuye a la planificación hídrica regional, fortaleciendo el trabajo conjunto entre productores y organismos técnicos.
El trabajo articulado entre el INTA y el EPRC, sumando esta nueva tecnología a la gestión integral de la infraestructura, representa un paso fundamental hacia una agricultura más eficiente y sustentable. Esta iniciativa promueve el ahorro de agua y energía, la mejora en la calidad de los cultivos y la preservación de un recurso estratégico para las futuras generaciones.








