La Pampa consolidó un modelo propio de política energética que combina planificación estatal, participación privada e infraestructura eléctrica provincial para convertir la generación renovable en una herramienta de desarrollo productivo.
La estrategia, ordenada a través de la Ley 3.285 de Desarrollo Energético, establece como objetivo que hacia 2030 al menos 35% de la electricidad consumida en la provincia provenga de fuentes limpias locales.
El esquema se apoya en una articulación entre el Gobierno provincial, Pampetrol y capital privado. La ley declaró estratégica la generación eléctrica y fijó incentivos fiscales para atraer inversiones, incluyendo tasa cero en Ingresos Brutos, Sellos, Inmobiliario y Patentes para proyectos solares. La provincia busca que la energía renovable funcione como plataforma para diversificar una matriz históricamente centrada en el agro y reducir vulnerabilidades climáticas y de precios internacionales.
El primer paso fue el Parque Solar de Victorica, con una potencia cercana a 7 MW y más de 14.000 paneles, desarrollado íntegramente por la provincia para validar el funcionamiento del mercado eléctrico local. La segunda etapa avanza en General Pico, donde se construye un parque solar de 15 MW con una generación estimada de 37.000 MWh anuales, suficiente para abastecer a más de 9.000 hogares. La nueva convocatoria para sumar otros 15 MW adicionales prevé una inversión cercana a USD 10,5 millones por parque y ya despertó interés de empresas nacionales e internacionales.
El proyecto de General Pico está integrado al Polo de Abastecimiento Energético y Desarrollo Productivo, una zona diseñada para atraer industrias intensivas en energía. Pampetrol participa con un 20% del capital, aportando terrenos, estudios de factibilidad y contratos de abastecimiento, mientras que el 80% restante corresponde a inversión privada. El modelo busca compartir riesgos y acelerar la radicación de proyectos productivos mediante disponibilidad energética asegurada.
La solvencia del sistema eléctrico provincial constituye otro diferencial. La Administración Provincial de Energía (APE) mantiene un historial de cumplimiento pleno con CAMMESA, lo que permitió acceder a $11.000 millones en reconocimiento nacional para obras de infraestructura eléctrica. Parte de esos fondos se destinó a la conexión del parque solar de General Pico, fortaleciendo la capacidad de la provincia para garantizar abastecimiento y atraer inversiones.
La Pampa plantea que la energía es una condición habilitante para el desarrollo económico y que las provincias deberán definir estrategias propias en un contexto nacional de reconfiguración del sistema eléctrico. La combinación de planificación, incentivos fiscales y participación público‑privada posiciona a la provincia como un caso emergente en el uso de renovables para impulsar actividad industrial y ampliar su matriz productiva.



