Judiciales

Celos, encierro y una brutal golpiza: condenaron a un hombre por violencia de género en General Pico

6 junio, 2026 a las 13:00
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El edificio de Tribunales en General Pico.

El acusado agredió ferozmente a su pareja tras una discusión iniciada en un paseo. La Justicia pampeana le impuso seis meses de prisión en suspenso y estrictas reglas de conducta, incluyendo la prohibición de acercamiento y tratamiento psicológico.

El juez de audiencia de General Pico, Marcelo Luis Pagano, condenó a un hombre de 35 años a la pena de seis meses de prisión de ejecución condicional por golpear salvajemente a su pareja durante un injustificado ataque de celos. El fallo expuso el dramático calvario de la víctima, quien vivía en una situación de extremo aislamiento, temor y dependencia emocional.

El violento episodio que derivó en la condena comenzó el 3 de noviembre de 2025. Según se ventiló en el juicio, la pareja había ido a tomar mates a un espacio recreativo conocido como “La Pista”. Allí, el agresor, un obrero de la construcción oriundo de Mendoza, acusó falsamente a la mujer de hacerle señas a otro joven. Al día siguiente, la discusión continuó y se tornó física dentro del domicilio que compartían: el hombre le propinó trompadas en las rodillas, la arrastró de los pelos por el piso de la habitación y la empujó violentamente contra una cama y la cucha del perro de la familia.

La investigación, impulsada por el fiscal sustituto Enzo Rangone, logró probar mediante testimonios, fotografías y certificados médicos que la mujer sufrió múltiples hematomas en los brazos, las rodillas y el omóplato izquierdo. El terror que la víctima sentía por su expareja quedó en absoluta evidencia durante el debate judicial: llegó a sufrir un ataque de pánico en plena declaración virtual al ver en pantalla al acusado, lo que obligó al juez a retirarlo de la sala para que ella pudiera seguir hablando.

La sentencia dictada subraya que el hombre ejercía una constante violencia psicológica y de control, al punto de que la víctima optó por destruir su propio teléfono celular meses antes para intentar evitar las incesantes recriminaciones por celos. Tras la golpiza y al ver a su agresor liberado de la comisaría poco después de radicar la denuncia, la mujer debió escapar de La Pampa para resguardar su vida.

Además de la condena penal por los delitos de “lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género”, el fallo impone al violento una serie de reglas de conducta que deberá acatar por los próximos dos años. Entre ellas destacan la prohibición absoluta de mantener contacto o acercarse a la víctima, la abstención del consumo de estupefacientes y el abuso de bebidas alcohólicas, y la obligatoriedad de iniciar de manera inmediata un tratamiento psicológico.