En un escenario de creciente tensión económica, clínicas y sanatorios de La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut anunciaron la suspensión de la atención médica por guardia para los afiliados a PAMI. La medida surge tras meses de negociaciones infructuosas y una profunda pérdida del poder adquisitivo en los aranceles que abona la obra social nacional.
A través de un comunicado de prensa conjunto, las instituciones médicas privadas explicaron que la depreciación de los aranceles retributivos alcanza un 75% en relación con la inflación, considerando únicamente el período que abarca los últimos dos años y medio. Ante esta acuciante situación, advirtieron que les resulta imposible sostener los servicios de salud en condiciones regulares.
Falta de respuestas y una oferta insuficiente
Los prestadores de la región detallaron que vienen buscando incansablemente soluciones que permitan una recuperación progresiva de los valores. Sin embargo, en una reciente reunión con el titular de PAMI, el Dr. Esteban Leguizamo, y su equipo de trabajo, la única posibilidad de ajuste planteada no llegaba al 4% para los próximos meses, sumado a algunos retoques puntuales en estudios de imágenes de muy baja incidencia.
“No solo no resulta un principio de solución, sino que por el contrario, agudiza la tendencia a la degradación de los precios”, afirmaron desde el sector de la salud. Tras presentar nuevas alternativas de actualizaciones parciales y no recibir ningún tipo de avance o indicio positivo, las clínicas decidieron retomar las limitaciones en la cobertura médica.
Medidas de fuerza: guardias y cirugías afectadas
Como primera medida, se suspenderá la atención bajo cobertura de PAMI en las consultas de guardia general, aunque las instituciones aclararon que mantendrán la atención estricta de las emergencias amparados en su responsabilidad médica. A esta situación se suman las limitaciones que, según denuncian los privados, impone el propio Instituto, como los cupos para prestaciones ambulatorias que dejan a los jubilados sin cobertura en la primera quincena de cada mes y generan una acumulación insostenible de turnos.
Además, alertaron sobre la grave coyuntura en el área quirúrgica: “Existen cirugías que en la práctica no se pueden realizar dado que PAMI no provee los materiales necesarios”. Entre ellas mencionaron neurocirugías, prácticas urológicas y endoscópicas, cuyos altos costos hoy son imposibles de absorber por los prestadores pampeanos con los aranceles vigentes.
Llamado urgente a las autoridades provinciales
Conscientes del fuerte impacto que este corte de servicios tendrá en la demanda de los hospitales públicos, las clínicas invitaron a los ministros de Salud de las cuatro provincias involucradas a una reunión urgente para abordar la problemática. Cabe destacar que estas empresas privadas asumen la atención de aproximadamente el 65% de la población de la región patagónica y pampeana, sosteniendo en conjunto más de 10.000 puestos de trabajo directos.
En la provincia de La Pampa, las instituciones que suscriben a este contundente reclamo incluyen a varios centros de referencia de General Pico y Santa Rosa, tales como el Sanatorio Santa Rosa, la Clínica Argentina, Clínica Modelo, Clínica Regional, Diagnóstico Integral Médico, Clínica Santa Teresita y la Fundación FAERAC.

