El Fiscal General de General Pico, Armando Agüero, expresó su preocupación por la falta de recursos e infraestructura para implementar la nueva ley penal juvenil (Ley 27.801) que entrará en vigencia en septiembre próximo, y que baja la edad de imputabilidad a los 14 años.
“Créanla, la 27.801, léanla. Crea un montón de organismos para la implementación de esa ley”, señaló Agüero durante una entrevista en InfoPico Radio. La nueva normativa establece que los menores tendrán el mismo trato que los mayores respecto de igual delito, bajo el concepto de “por igual delito, igual pena”.
El fiscal explicó que el régimen actual vigente permite investigar pero no condenar a menores de 16 a 18 años por delitos con penas menores a tres años, aplicándoles medidas tutelares. “Ahora dijeron: no, ese sistema no va más, y desde los 14 en adelante es igual que un mayor, un adulto”, enfatizó.
La nueva ley amplía significativamente el espectro de delitos por los que se puede procesar a menores. “Hoy puedes llevar a juicio y condenar desde los 14 en adelante por cualquier delito: violación de domicilio, porque rompieron un vidrio, hicieron un daño, por delitos sexuales. Lo que antes no ibas a llevar a juicio nunca, que podía ser una amenaza en un colegio secundario entre uno de 14 y uno de 15, hoy lo va a llevar por amenaza“, detalló Agüero.
Sin embargo, el principal problema que advirtió el funcionario judicial es la falta de recursos para implementar efectivamente la normativa. “Mi gran interrogante en esto que vos planteabas de los recursos, primero yo te podría decir, bueno, ¿cómo voy a afrontar esa masa de nuevos delincuentes y de nuevos delitos que tengo que empezar a procesar?”, se preguntó.
La ley establece la creación de fiscales de menores, defensores de menores y jueces de menores especializados. No obstante, Agüero fue tajante: “La ley dice que tiene que haber fiscales de menores, defensores de menores, jueces de menores. Olvídense, nada de eso va a pasar. Somos los mismos que tenemos, este martillo tenemos que seguir martillando con lo que tenemos”.
Uno de los aspectos más críticos señalados por el Fiscal General es la cuestión del alojamiento de los menores detenidos. La normativa establece institutos especializados de detención con personal capacitado y prohibe alojar menores con adultos. “¿Dónde vamos a meter esos presos?”, cuestionó Agüero, agregando que “nosotros ya tenemos eso, que no podemos mezclar adultos con menores”.
El funcionario judicial comparó la situación con la realidad del sistema penitenciario actual: “Tenemos cárceles del sistema federal sobrecargadas, saturadas, con tratamiento inhumano, condenadas a nivel nacional e internacional por las condiciones de los presos. Comisarías a nivel provincial que también están llenas de detenidos”.
Agüero mencionó que actualmente la Fiscalía de Menores a cargo de Emilia Goffone maneja aproximadamente 140 causas, de las cuales estimó que entre 20 y 30 podrían merecer detención bajo el nuevo régimen. “Ahora le vamos a sumar de golpe, no sé cuánto, ya veremos, porque para nosotros tampoco es una estadística conocida cuánto vamos a tener de delitos de menores”, admitió.
El fiscal fue crítico respecto a las leyes sancionadas sin el respaldo presupuestario adecuado: “Hay veces que se hacen legislaciones duras, en una compulsión criminalizante. Le meten garrote con pena, pero también le dan un perfil de los suizos de que vamos a tener un montón de organismos, que para darle el perfil de Suiza tiene que tener presupuesto de ese país, y nosotros estamos con un presupuesto absolutamente limitado”.
Finalmente, Agüero planteó el dilema operativo que enfrentarán: “Tampoco podemos dejar de cumplir la ley porque no haya donde ponerlo. Le diremos bueno, fíjate, qué sé yo, podemos ser más moderados, impedir prisiones preventivas para solo específicas situaciones, porque sabemos que no hay donde ponerlo, pero en algún momento tenemos que ponerlo”.
Con apenas meses para la entrada en vigencia de la ley, las dudas sobre su implementación efectiva quedan planteadas en el ámbito judicial pampeano.


