Las provincias de La Pampa y Buenos Aires han iniciado un trabajo articulado para dar una respuesta integral a los excesos hídricos en la zona del Meridiano V, límite interprovincial históricamente afectado por anegamientos. Autoridades y equipos técnicos de ambos gobiernos recorrieron el área para consolidar una estrategia conjunta que permita optimizar el manejo del agua y reducir el impacto de las crecidas en la producción y la infraestructura rural.
El acuerdo se centra en el diálogo técnico y político para solucionar una problemática de larga data vinculada a la cuenca del Río V. El plan contempla el aporte conjunto de maquinaria y recursos para reparar sectores dañados del camino del Meridiano V y facilitar el escurrimiento controlado del excedente hídrico desde La Pampa hacia territorio bonaerense, descomprimiendo así la acumulación en el lado pampeano.
Durante una jornada de trabajo, las comisiones técnicas formalizaron una intervención puntual en el cruce del camino del Meridiano V con el canal del Río Quinto. La obra consiste en la colocación de dos caños de 1,20 metros de diámetro y 13 metros de longitud para aliviar la presión hídrica. Esta medida busca preservar la estructura del camino, afectada por socavamiento, y permitirá generar un “dique seco” para avanzar posteriormente en la construcción de una alcantarilla definitiva que garantice el correcto escurrimiento a futuro.
El ministro de Obras y Servicios Públicos de La Pampa, Alfredo Intronati, destacó el cambio de enfoque en la relación con la provincia vecina. “Después de años de conflicto, hoy estamos ante un cambio de enfoque basado en el diálogo y el trabajo conjunto con Buenos Aires”, señaló. El funcionario subrayó la importancia del rol de los intendentes, como José Luis “Bora” Gallotti de Bernardo Larroudé, afirmando que “el acompañamiento de los jefes comunales es fundamental, porque son quienes conocen en profundidad la realidad del territorio”.
Intronati aseguró que el acuerdo marca “un punto de inflexión” y que las obras protegerán a las comunidades, brindarán previsibilidad a los productores y mejorarán la conectividad. “Mejorar el manejo del agua significa también cuidar la producción, garantizar mejores condiciones para el trabajo rural y fortalecer el desarrollo de toda la región”, sostuvo, y agregó que este es un ejemplo de que “cuando hay decisión política y diálogo, se pueden encontrar caminos de solución”.
En paralelo, el Ministerio de la Producción de La Pampa, a través de la Dirección de Agricultura, monitorea la influencia del Río Quinto en los campos productivos. Si bien la situación se considera normal, se advirtió que el ingreso de agua es mayor al de años anteriores, lo que exige una vigilancia permanente. La ministra Fernanda González indicó que el objetivo es anticiparse a posibles escenarios críticos. “Lo que buscamos es anticiparnos a eventos que puedan afectar a los productores y contar con información actualizada”, afirmó, asegurando que “los productores pampeanos tienen que saber que el Ministerio trabaja para ellos antes de que los problemas lleguen”.
Este avance consolida una nueva etapa en la gestión de los recursos hídricos, priorizando la cooperación interprovincial para proteger a las comunidades y sostener la actividad productiva de la región frente a los eventos climáticos.



















