La salud mental en General Pico se encuentra en el centro del debate tras los recientes datos aportados por el Servicio de Emergencias Médicas, que indicaban que la mitad de sus salidas corresponden a personas en crisis. Para profundizar en esta realidad, InfoPico Radio 99.9 dialogó con Sandra Andreoli, psicóloga del área de salud mental del Hospital Gobernador Centeno, quien confirmó una demanda creciente en la guardia y trazó un diagnóstico crudo sobre la soledad, la falta de redes de contención y el impacto de la crisis económica en la psiquis de los piquenses.
Una demanda que no para de crecer
Andreoli, que se desempeña exclusivamente en el ámbito público, ratificó la percepción de un aumento sostenido en las consultas de urgencia. Si bien no manejan estadísticas idénticas a las del SEM, la profesional aseguró que la guardia de psicología —que es activa las 24 horas— recibe cada vez más pacientes.
“Tenemos una demanda creciente a nivel de guardia central. Muchas veces hemos conversado sobre la necesidad de unidades de traslado de menor complejidad, porque gran parte de esas situaciones no requieren un desfibrilador o alta tecnología médica, sino alguien capacitado para contener una crisis de agitación o una situación de consumo”, explicó la psicóloga.
“La sala está llena casi todo el tiempo, son pocos los momentos del año en los que tenemos camas libres”.
La soledad y la ruptura de los lazos
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue el análisis sobre el aislamiento social. Andreoli advirtió que la tecnología y los cambios en la estructura de vida están dejando a las personas sin “espejos” donde mirarse.
“El problema más grande que tenemos es que cada vez hay más hogares unipersonales. La mirada del otro está corrida o mediatizada por las redes. Al no tener ese feedback de alguien que te diga ‘te veo mal’, estamos muy solos con nuestras tristezas”, reflexionó. Esta falta de red afectiva complica enormemente la labor hospitalaria: “Cuando alguien llega a la guardia, lo primero que buscamos es la red, ver qué hay afuera. Y un montón de veces no hay nadie. No hay instituciones, no hay club, no hay iglesia. Tenemos que ponernos a construir lazo social porque la intervención médica no alcanza”.
Crisis económica y salud mental
Consultada sobre los factores que detonan estas crisis, la profesional fue contundente al vincular la estabilidad emocional con las condiciones materiales de vida. Lejos de una visión romántica, puso los pies sobre la tierra respecto a las prioridades de supervivencia.
“Los determinantes de la salud, como el acceso al trabajo y la vivienda, son fundamentales. Muy difícilmente alguien que está con una urgencia económica va a estar pensando en su neurosis“, sentenció Andreoli, y agregó: “La falta de previsibilidad, no saber con qué se cuenta para vivir, hace que todo se caiga más fácil”.
Señales de alerta y franjas etarias
Aunque el grueso de los pacientes suelen ser adultos jóvenes, la psicóloga mostró preocupación por el incremento de internaciones en la franja infantojuvenil. “Lamentablemente aumentó la concurrencia de niños y adolescentes que requieren internación, algo que nos obligó a armar dispositivos especiales”, comentó.
Para las familias, la recomendación principal es volver a mirarse y dialogar. Muchas veces, el padecimiento mental no se verbaliza, pero se pone en el cuerpo: contracturas, problemas gastrointestinales o afecciones en la piel pueden ser indicios de que algo no anda bien, aunque la persona parezca funcional en su trabajo.
“Todo lo que nos saque del aislamiento y del ensimismamiento ayuda a promover salud mental. Participar en espacios de cultura, deporte o recreación es clave”, concluyó.
Líneas de ayuda:
Si vos o alguien que conocés está pasando por una situación difícil, podés comunicarte a la línea 136 (crisis y salud mental) o al 132 (consumos problemáticos).

