Alivio en La Pampa: las lluvias permitieron sofocar el incendio de La Pastoril y Defensa Civil confirmó que “no hay focos activos”

24 enero, 2026 a las 12:30
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Las precipitaciones registradas en las últimas horas permitieron controlar los focos ígneos que mantenían en vilo a la provincia. David García, responsable de Defensa Civil, confirmó que actualmente no hay incendios activos. Sin embargo, un informe del INTA Anguil advierte sobre la severidad de la temporada, con diciembre como el mes más crítico.

El cambio en las condiciones climáticas fue determinante para dar un respiro a los brigadistas y bomberos que combaten el fuego en La Pampa. “Llovió en casi toda la provincia”, aseguró David García, titular de Defensa Civil, confirmando que el agua caída fue clave para sofocar el incendio que, hasta la tarde de ayer, se mantenía activo en la zona de La Pastoril.

En dicho sector, el fuego presentaba complicaciones debido a la geografía del terreno, compuesta principalmente por olivos y médanos, lo que dificultaba el acceso y las tareas de enfriamiento. Para combatir este foco trabajaron incansablemente cuatro cuadrillas: una perteneciente a Defensa Civil y tres cuerpos de bomberos voluntarios, quienes lograron contener las llamas antes de la llegada de las precipitaciones.

Con el panorama actual, García llevó tranquilidad a la población pampeana: “Por el momento no tenemos focos de incendios”, remarcó el funcionario, dando por cerrado, al menos temporalmente, un capítulo de alta tensión en la provincia.

Un balance preocupante: más de 100 mil hectáreas afectadas

Si bien la lluvia trajo calma, el balance de la temporada de fuego comprendida entre septiembre de 2025 y enero de 2026 deja cifras que invitan a la reflexión y a no bajar la guardia. Según un reciente informe técnico elaborado por el área de Gestión Ambiental y Recursos Naturales de la estación experimental del INTA Anguil, la provincia enfrentó un período complejo con impactos considerables en los sistemas productivos y el ambiente natural.

El relevamiento satelital realizado por el organismo es contundente: se registraron 48 incendios de gran magnitud (superiores a las 500 hectáreas), que en su totalidad abarcaron una superficie aproximada de 115.000 hectáreas.

El análisis temporal del INTA destaca que la distribución de los siniestros no fue uniforme. Tras un septiembre tranquilo y un octubre con actividad moderada, la situación escaló en noviembre. No obstante, diciembre se posicionó como el mes más crítico, concentrando más del 50% de la superficie quemada total de la temporada. Este pico estuvo directamente asociado a condiciones climáticas adversas: ola de calor, baja humedad relativa y una gran disponibilidad de pastizales secos, combustible ideal para la propagación de las llamas.

El mapa del fuego: Chalileo, el departamento más castigado

El informe detalla que el impacto del fuego no fue homogéneo en el territorio provincial. El oeste pampeano sufrió las peores consecuencias, siendo el departamento de Chalileo el más afectado, con aproximadamente 57.700 hectáreas arrasadas, lo que representa una porción muy significativa del total provincial.

Le siguieron en magnitud los departamentos de Caleu Caleu, con 21.100 hectáreas, y Hucal, con 16.100 hectáreas. Otros departamentos también sufrieron las consecuencias, aunque en menor medida, como Limay Mahuida (8.700 ha), Quemú Quemú (6.200 ha), Ultracán (2.500 ha), Catriló (1.300 ha) y Rancul (1.150 ha).

Afortunadamente, hacia la primera quincena de enero se observó una disminución tanto en la cantidad de focos como en el área comprometida, tendencia que se consolida ahora con las recientes lluvias. Estos datos subrayan la necesidad imperiosa de seguir fortaleciendo las políticas de prevención y combate del fuego en todo el territorio pampeano.