En las últimas horas, surgieron diversas versiones sobre la situación del Frigorífico Pico, una de las empresas emblemáticas de la ciudad. Sin embargo, información a la que accedió este medio busca aclarar el panorama y desmentir los rumores más alarmantes, como una posible quiebra.
Según fuentes inobjetables con conocimiento de la empresa, la realidad es que “no hay quiebra presentada”. En cambio, el frigorífico se encuentra en avanzadas “tratativas de alquiler” de sus instalaciones. La discreción en la comunicación oficial responde a la necesidad de “cuidar al comprador” o, en este caso, al potencial inquilino, durante el proceso de negociación.
El conflicto con Corpico por el corte de energía
Uno de los hechos que generó mayor preocupación fue el corte del suministro eléctrico por parte de Corpico en la planta de General Pico. La explicación a este suceso no radica en una falta de pago por insolvencia, sino en una disputa administrativa y contable.
El problema se originó porque el Frigorífico Pico consolidó sus operaciones en la planta de Trenel desde aproximadamente agosto o septiembre del año pasado, momento en el cual se apagaron las cámaras de frío en la sede piquense. Esto provocó una drástica caída en el consumo de energía, que pasó de cifras millonarias a un gasto mínimo, correspondiente solo a tareas de vigilancia y administración.
Corpico, al detectar esta diferencia, sospechó de una falla en el medidor y procedió a realizar una refacturación, intentando cobrar un monto similar al de períodos anteriores (por ejemplo, comparando el consumo de enero de 2024 con el de enero de 2023), cuando la planta operaba a pleno rendimiento. La empresa frigorífica se negó a pagar esa refacturación, argumentando que el consumo facturado no fue real, ya que la mayor parte de la maquinaria estaba inactiva.
Ante la falta de acuerdo y dado que la planta no está en uso operativo, la empresa no se opuso al corte del servicio, llevando la disputa al plano legal.
Situación de los empleados
Respecto al personal, se aclaró que los empleados de planta que trabajaban en General Pico fueron trasladados y continúan desempeñando sus funciones en la sede de Trenel. La faena se encuentra actualmente parada, una situación que se describe como “típica de la época” y también influenciada por las negociaciones de alquiler en curso, pero no por una cesación de actividades definitiva.


