Tres personas oriundas de la localidad de Alta Italia acordaron una pena en un juicio abreviado tras reconocer su culpabilidad en la falsificación de certificados médicos pertenecientes al doctor Marcos Miguel, de General Pico. La sentencia, que será dictada el próximo 30 de diciembre, implicará una condena en suspenso para los implicados.
El fiscal Matías Juan, en diálogo con INFOPICO RADIO 99.9, brindó detalles sobre la audiencia que se llevó a cabo en el día de ayer y que puso fin al proceso judicial.
“Fue una audiencia de juicio abreviado en que tres personas, dos mujeres y un hombre, imputados de falsificar un certificado médico del Doctor Marcos Miguel de acá de General Pico, reconocieron su responsabilidad en el hecho y pactaron una pena”, explicó el fiscal. La jueza a cargo del caso es la doctora María Jimena Cardoso.
Juan detalló que se llegó a esta instancia tras una negociación entre la fiscalía, el abogado defensor, el Doctor Abdo, y los propios imputados, contando con el pleno consentimiento de la víctima. “A él lo que le interesaba era no sólo recuperar el sello que habían estado usando para estos fines ilícitos, sino además que estas personas recibieran una condena”, agregó.
Las penas acordadas son de un año de prisión en suspenso para las dos mujeres, consideradas autoras de la falsificación, y de ocho meses, también en suspenso, para el hombre que utilizó el documento apócrifo. “La condena es en suspenso porque no tienen antecedentes previos. De todas maneras, si para el futuro tuvieran algún otro desliz con la justicia penal, ya la segunda condena sería de efectivo cumplimiento”, aclaró el fiscal.
Así se descubrió la maniobra
El caso se destapó a raíz de una auditoría de la obra social OSECAC. El hombre imputado, pareja de una de las acusadas, presentó el certificado médico falso para solicitar un turno con un kinesiólogo en Alta Italia. Dicho documento fue derivado a la sede central en General Pico para su control.
Fue en esa instancia que el propio doctor Marcos Miguel, quien se desempeña como auditor médico en la obra social, detectó la irregularidad. “Se entera de ese certificado, constata que él no lo había hecho, que a esa persona no la conocía, que nunca lo había atendido y termina haciendo la denuncia”, relató Juan.
Respecto a cómo los acusados lograron acceder a los recetarios y el sello del profesional, la investigación apunta a una relación laboral pasada.
“Nuestra teoría es que una de las mujeres (…) tuvo un trabajo algunos años atrás en el Instituto Cardiovascular de General Pico y fue compañera de trabajo de Marcos Miguel cuando él trabajaba ahí. Entonces posiblemente haya tenido acceso en esa oportunidad a recetarios, sellos y firmas”, sostuvo el fiscal.
Finalmente, Juan destacó que el doctor Miguel se mostró satisfecho con la rápida resolución del caso. “Ha manifestado su total acuerdo con esta solución y se ha mostrado agradecido con el trabajo que hemos desarrollado”, concluyó. Los condenados, que durante la investigación optaron por el silencio, deberán cumplir además con reglas de conducta por un período de dos años.



