Nuevos datos del Censo Nacional 2022, analizados por la Dirección de Estadísticas y Censos de La Pampa, revelan un panorama demográfico complejo y alentador para la provincia. En diálogo con INFOPICO RADIO 99.9, el director del área, Simón Echeverry, detalló que, a pesar de una marcada caída en la natalidad, la población pampeana sigue creciendo gracias a un saldo migratorio positivo. Además, la provincia se consolida como el distrito con la mejor calidad de vida del país, según el índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI).
En pocas líneas
- La Pampa experimenta crecimiento demográfico impulsado por un saldo migratorio positivo, a pesar de la marcada caída en la natalidad.
- General Pico y, en mayor proporción, Toay destacan por su crecimiento poblacional, mientras que departamentos como Hucal muestran un envejecimiento demográfico significativo.
- La provincia atrae principalmente a personas de Buenos Aires y Mendoza, consolidándose como la provincia con mejor calidad de vida en el país según el índice de NBI.
Crecimiento demográfico en La Pampa y General Pico
Según los datos definitivos, La Pampa cuenta con una población total de 361.859 habitantes. Echeverry explicó que este crecimiento es consistente con la media nacional. “La evolución de La Pampa desde el 60 hasta ahora, en todos los censos, viene siendo equitativa a la mayoría de las provincias”, señaló.
En este contexto, General Pico ha experimentado un crecimiento significativo, pasando de 58.400 habitantes en 2010 a aproximadamente 67.500 en la actualidad. Este aumento del 17% posiciona al departamento Maracó entre los de mayor crecimiento provincial.
Sin embargo, el mayor salto proporcional lo dio el departamento de Toay, con un impresionante 45% de aumento, impulsado por la expansión del conglomerado de Santa Rosa. Le siguen el departamento Puelén (zona de 25 de Mayo), con un 23% de crecimiento ligado a la actividad petrolera, y Utracán (General Acha), con un 20%.
Caída de la natalidad y envejecimiento poblacional
Uno de los datos más preocupantes, que no proviene del censo sino de registros provinciales, es la drástica caída en la tasa de natalidad. “En 2010 teníamos 5.360 nacimientos en el año. Ya en 2023 eran 3.100. Fue bajando muchísimo, prácticamente 2.000 nacimientos menos en el término de una década”, alertó Echeverry.
Esta tendencia, combinada con una baja tasa de mortalidad gracias a la calidad del sistema de salud, está provocando un progresivo envejecimiento de la población. El director explicó el “índice de envejecimiento”, que mide la relación entre mayores de 65 años y menores de 14.
“Hay un departamento que es Hucal, donde tenés 100 mayores de 65 por cada 100 menores de 14. Esto mismo en el censo del 80 era 35 a 100. Se va notando que va envejeciendo la población, especialmente en las localidades chicas, de donde los jóvenes se mudan a las ciudades más grandes”, detalló.
El fenómeno migratorio: la clave del crecimiento
La pregunta entonces es: ¿cómo sigue creciendo La Pampa si nacen menos personas? La respuesta está en la migración. El censo reveló que en la provincia residen 75.300 personas nacidas en otros distritos, mientras que 67.000 pampeanos viven fuera de La Pampa. Esto arroja un saldo positivo de más de 8.000 personas que eligieron la provincia para vivir.
Echeverry aclaró que, si bien hay un saldo negativo con CABA y Córdoba, esto se debe en gran parte a los estudiantes universitarios que son censados allí. El principal flujo de inmigración proviene de la provincia de Buenos Aires y, de manera muy destacada, de Mendoza.
“Tenemos un número altísimo de bonaerenses, con un saldo a favor de 2.800 personas. Pero el diferencial enorme es con Mendoza: hay 8.500 mendocinos más viviendo acá que pampeanos allá”, precisó el funcionario.
La Pampa, líder en calidad de vida
La razón detrás de este atractivo migratorio parece estar en la calidad de vida y la fuerte presencia del Estado. Echeverry desmintió el viejo mito de que “La Pampa expulsa gente” y lo fundamentó con el índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), un indicador de la ONU que mide la calidad de la vivienda, el acceso a servicios sanitarios y la escolarización, entre otros factores.
“El índice de NBI de La Pampa es de 2.6. Este trabajo demuestra que, en comparativo con el resto de las provincias, somos lejos la mejor. Hay que tener en cuenta que provincias como CABA, que tienen un nivel de recursos enorme, tienen un nivel de NBI superior al nuestro, de casi 5 puntos”, afirmó Echeverry.
El director concluyó que esta cifra es un reflejo directo de la presencia del Estado, que “ayuda a generar igualdad entre la mayor cantidad de la población” y convierte a La Pampa en un destino atractivo para quienes buscan mejores condiciones de vida, principalmente de provincias vecinas.

