Ulises Forte, dirigente de la Federación Agraria Argentina, expresó su contundente rechazo a las recientes medidas económicas anunciadas por el Gobierno Nacional que afectan al sector agropecuario. En diálogo con InfoPico Radio 99.9, Forte calificó las disposiciones como “netamente financieras” y un “crédito caro” para el Estado, advirtiendo sobre sus consecuencias negativas para los pequeños y medianos productores, mientras que, a su entender, benefician desproporcionadamente a los exportadores.
Impacto de las medidas en el sector granario
La medida, que implica un adelantamiento de ventas de granos con un tipo de cambio diferencial, fue descrita por Forte como una operación de crédito costosa para el Estado. “Es un crédito carísimo que el Banco Central le pide a la AFIP o a la ARCA”, señaló. Explicó que el grano que se vende ahora en octubre no se venderá en noviembre y diciembre, y con un 30 por ciento menos de valor real para el productor. “Están pagando un 30 por ciento de intereses en dólares por 60 días”, enfatizó, desestimando la idea de que esto impulse la producción, ya que “lo que se produjo, producido está”.
Forte sostuvo que el objetivo es “agarrar una plata cara del Estado para mantener un dólar ficticio antes de las elecciones”, y tildó la situación de “zaparancho”. Además, fue categórico al afirmar que estas medidas representan una “tremenda ganancia para los exportadores” quienes, según él, “han comprado con un precio doméstico y lo venden a un precio libre de impuestos”. Para los pequeños y medianos productores, que en su mayoría ya no poseen grandes volúmenes de grano, la situación es desalentadora.
El dirigente agrario también advirtió sobre el riesgo de una sobreoferta que provoque la caída de los precios para aquellos productores que aún conservan mercadería en sus silo bolsas. “Se le cae la careta del libre mercado y del Estado ausente”, sentenció, comparando la medida con el “famoso dólar soja de Sergio Massa”.
Consecuencias para la producción ganadera y regional
El impacto negativo no se limita a los granos. Forte detalló que para los productores de carne (vacuna, aviar, porcina), huevos y leche, la medida “cortó al medio” sus expectativas, ya que “aumenta los costos un 15 o 20 por ciento automáticamente”. Sin embargo, los precios de venta de sus productos no se incrementan al mismo ritmo debido a la dinámica del mercado. “Obviamente que esto no le sirve a nadie, es otra mentira”, afirmó.
Diferencias entre entidades rurales y la crítica a los “cobardes”
Consultado sobre las diferentes posturas de las entidades rurales a nivel nacional, Forte desestimó que las divisiones se deban únicamente a cuestiones partidarias, sino que muchas veces responden “al bolsillo”. Marcó diferencias claras: “Sociedad Rural Argentina está alta. Sus dirigentes están directamente alineados con el gobierno”, mientras que CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) se mostró más moderada, ya que sus socios, productores medianos y grandes, “pueden ver una oportunidad de negocio ahora”.
En contraste, para CONINAGRO y Federación Agraria, que representan al “chacarero de a pie”, la situación es crítica. Forte también fue crítico con la reticencia de algunos a expresar sus opiniones abiertamente:
Si somos buenos para aplaudir, somos cobardes para criticar. Estamos jodidos, no le echamos toda la culpa a otros.
Además, señaló que muchos productores con contratos de alquiler agrícola verán vencimientos en octubre y deberán afrontar pagos un 30% más altos por un producto que valdrá menos en el futuro.
Cuestionamientos provinciales y diálogo con el gobierno pampeano
En el ámbito provincial, Forte se refirió a la polémica Ley de Fitosanitarios de La Pampa, calificándola de “desactualizada” y “antigua”. Explicó que, de aplicarse tal como está, genera una burocracia excesiva: “Un productor que haga 50, 100 hectáreas de maíz, tarda más tiempo en trámites burocráticos que en sembrar esas 50 hectáreas”. Esto, según el dirigente, termina “desplazando al pequeño productor del campo”, ya que solo grandes empresas pueden afrontar el costo de un cuerpo de ingenieros agrónomos y contadores.
También criticó la burocracia de los créditos para la producción, aunque destacó un aspecto positivo de la gestión provincial: “La vez que he tenido leña más directa con el ministerio ha sido ahora. Por ahí hablamos una hora y no nos ponemos de acuerdo en nada, pero que te atienden, te atienden, ¿viste? Eso es innegable”. A pesar de las diferencias, reconoció que el gobierno provincial ha logrado unificar a las entidades en la discusión por la Ley de Fitosanitarios. Forte también mencionó su conocido personal con Carlos Matías, presidente de la Sociedad Rural local, quien ha sido crítico con el gobierno provincial, pero remarcó que, a nivel nacional, mantienen posturas diferentes.
La “grieta” y las elecciones legislativas
Finalmente, Ulises Forte abordó el escenario político nacional y las próximas elecciones legislativas, expresándose “muy lejísimos de la grieta”. Sostuvo que la polarización “favorece a lo que está adentro de ella” y defendió la necesidad de una “tercera vía”.
Explicó la diferencia entre elecciones ejecutivas y legislativas en términos deportivos: “En una elección ejecutiva es un partido de básquet, no hay empate. Vos elegís y después tenés que optar”. En cambio, una elección legislativa es “como una carrera automovilística, hasta el número 10 anota, saca punto”. En el caso de La Pampa, donde se renuevan tres diputados nacionales, Forte advirtió que votar para “que no quede al otro” puede terminar “fomentando la grieta” en lugar de buscar una representación más diversa que permita, por ejemplo, que haya “dos diputados no peronistas o dos diputados no libertarios” en el Congreso.

