La reciente decisión del gobierno nacional de liberar la circulación de bitrenes en todo el territorio argentino ha generado un intenso debate, especialmente en provincias como La Pampa. InfoPico Radio 99.9 dialogó con Bruno Miño, especialista en seguridad vial, quien analizó las implicaciones de esta medida, destacando tanto las ventajas para el sector productivo como las serias preocupaciones en materia de seguridad vial, dada la particular infraestructura de la provincia.
En pocas líneas
- La liberación nacional de bitrenes beneficia la producción agropecuaria de La Pampa, optimizando el transporte de cereales y hacienda.
- La infraestructura vial pampeana, con rutas principalmente de un solo carril, genera graves riesgos de accidentes por la circulación de bitrenes.
- El especialista en seguridad vial cuestiona la falta de planificación de la medida a nivel nacional, considerando las particularidades de las rutas pampeanas.
- Se necesita una evaluación profunda del impacto de la medida en la seguridad vial de La Pampa, buscando un equilibrio entre desarrollo económico y seguridad.
¿Qué son los bitrenes y por qué generan debate?
Los bitrenes son vehículos de carga de gran porte, compuestos por una unidad tractora y dos semirremolques articulados. A diferencia de los camiones tradicionales con un solo acoplado, estos gigantes de la ruta pueden alcanzar largos de hasta 30 metros y transportar hasta 75 toneladas de peso bruto (entre el peso del vehículo y la carga). Para el transporte de cereales, por ejemplo, esto se traduce en la capacidad de mover hasta 50 toneladas en un solo viaje, optimizando costos y tiempos para los productores.
Un historial de idas y vueltas normativas
La habilitación de los bitrenes no es un tema nuevo. Su implementación comenzó a gestarse durante la gestión de Mauricio Macri, aunque con restricciones a ciertas rutas. Posteriormente, en 2018, la administración de Cristina Fernández de Kirchner nacionalizó su circulación mediante un decreto reglamentario. Sin embargo, la adhesión de las provincias fue un proceso más lento. La Pampa, por ejemplo, demoró hasta 2020 en adherirse a la normativa que permitía un mayor tonelaje en sus rutas, aunque sin contemplar inicialmente los bitrenes de 75 toneladas. Miño recordó la figura del exdiputado Luis Zanolli y la actual vicegobernadora Alicia Mayoral, quienes impulsaron la ley provincial de adhesión.
La novedad radica en la reciente disposición del gobierno de Javier Milei, que ha liberado completamente la circulación de estos vehículos a nivel nacional, sin las restricciones previas.
La Pampa: entre la necesidad productiva y el desafío vial
Desde el punto de vista productivo, la medida es vista como “un boom”. “Por fin vamos a poder usar esos bitrenes”, expresó Miño, refiriéndose a la histórica demanda de los productores para agilizar el transporte de cereales y hacienda.
No obstante, el especialista en seguridad vial puso el foco en las graves implicaciones que esto podría tener para la seguridad en las rutas pampeanas. “Desde el punto de vista de la seguridad, guarda”, advirtió Miño, señalando varios puntos críticos:
- Rutas de un solo carril: La Pampa carece de autopistas y semiautopistas en la mayor parte de su territorio. Las rutas nacionales que la atraviesan (188, 5, 35, entre otras) son en su mayoría de un solo carril por sentido. La longitud de un bitrén (hasta 30 metros) complica enormemente las maniobras de sobrepaso, aumentando el riesgo de colisiones frontales.
- Cálculo de sobrepaso: Miño enfatizó que muchos conductores “no calculan bien” los tiempos y distancias para adelantar a vehículos más cortos, lo que se agrava exponencialmente con la presencia de bitrenes. Ilustró la situación con un ejemplo: “Si alguien quiere adelantar dos bitrenes, por ejemplo, en el aspecto de seguridad vial, Miguel, me parece que no lo tomaron en cuenta”.
- Estado de las rutas: La calidad de las rutas pampeanas, especialmente en el oeste, presenta un deterioro significativo con “cáteres imposibles de circular”. Si bien el tonelaje se distribuye por ejes, el volumen y peso constante de estos vehículos podría acelerar aún más el desgaste de una infraestructura ya comprometida.
- Diseño de la medida: Miño cuestionó si la decisión fue “bien pensada” para realidades como la pampeana. “Todo viene de Buenos Aires, tienen autopistas, tienen semiautopistas y sí, el bitrén va por un lado y el auto va en el otro carril. Y acá en La Pampa no tenemos autopistas, autopistas nada y semiautopistas, algunos tramos que tendrán dos carriles para cada circulación, pero no es toda la provincia”, sentenció.
Desde el punto de vista productivo, es un boom. Desde el punto de vista de seguridad, crea la gran duda.
La implementación de esta medida plantea un dilema para La Pampa. Si bien representa un avance para la eficiencia logística del sector agropecuario, la falta de infraestructura adecuada y las preocupaciones por la seguridad vial obligan a una reflexión profunda sobre cómo se gestionará la circulación de estos gigantes en las rutas de la provincia. La adhesión provincial y las medidas de seguridad que se adopten serán cruciales para mitigar los riesgos y garantizar un equilibrio entre desarrollo económico y la integridad de los conductores.

