El fiscal Matías Juan brindó detalles en INFOPICO RADIO 99.9 sobre dos causas que involucran la compra de hacienda y productos del agro con cheques sin fondos. Hay una empresa del norte pampeano y un comercio piquense entre los damnificados.
La Fiscalía General de General Pico, a través del fiscal Matías Juan, se encuentra abocada a la investigación de dos cuantiosas estafas que sacuden al sector agropecuario de la provincia de La Pampa. En una entrevista concedida a INFOPICO RADIO 99.9, el funcionario judicial expuso los pormenores de las causas, una de las cuales alcanza la cuantiosa cifra de 800 millones de pesos.
La primera y más resonante denuncia fue radicada la semana pasada por directivos de una empresa agropecuaria del norte de la provincia. Según detalló el fiscal Juan, la firma habría sido víctima de una estafa por aproximadamente 800 millones de pesos, correspondientes a la venta de alrededor de mil animales vacunos, considerando el valor de la hacienda, fletes y otros gastos asociados.
La maniobra fraudulenta habría sido perpetrada por otra empresa, radicada en una pequeña localidad de la provincia de Buenos Aires. “La compra de los animales se realizó entre finales del año pasado y el corriente”, explicó Juan, y los mismos fueron trasladados desde diversos campos pampeanos hacia establecimientos de la empresa denunciada. “Al momento de ser abonados, fueron pagados con diferentes cheques, de diferentes cuentas, todas de titularidad de la empresa denunciada, que cuando se presentan al cobro –y todavía se siguen presentando, son cheques de pago diferido– rebotan por falta de fondos”, puntualizó el fiscal.
Un dato que dimensiona la magnitud del accionar de la firma bonaerense es su historial crediticio: acumula alrededor de 2.200 millones de pesos en cheques rechazados. Para Juan, esto “da cuenta de que seguramente ya cuando compraban los animales sabían que no los iban a pagar”.
Si bien existía una relación comercial previa con operaciones exitosas, lo que pudo haber generado un clima de confianza, el fiscal señaló que “llamativamente se hicieron compras por muchos animales, varios meses consecutivos, y eso ya no lo terminaron pagando”. La empresa damnificada, confiando en la relación, despachó los animales y se encontró con la amarga sorpresa de los cheques sin fondos.
Actualmente, la investigación se centra en “recolectar la mayor cantidad de información que podamos, trabajar con investigación privada, el tema de ubicar los animales, e identificar y ubicar a los posibles autores, que son los que hicieron todas estas maniobras: firmantes de cheques, directivos de la empresa”. Respecto a la recuperación de la hacienda, el fiscal admitió que “tenemos datos que algunos han sido vendidos (…) pero bueno, pueden quedar algunos, no sé en qué cantidad, pero será cuestión de rastrearlos”.
Los presuntos autores de la estafa, un hombre que negociaba y una mujer que entregaba y firmaba los cheques, ya estarían identificados. La causa se encuadraría, en principio, bajo la carátula de “estafa continuada”, delito que prevé una pena de un mes a seis años de prisión. No obstante, Juan advirtió que “dada la extensión o la magnitud del daño causado, y más allá de que no tengan antecedentes (…) la fiscalía tranquilamente en un juicio podría pedir una pena de efectivo cumplimiento”. Por el momento, se mantiene reserva sobre las localidades involucradas para no alertar a los investigados y evitar la desaparición de pruebas.
Otra estafa afecta a un comercio de General Pico
Paralelamente, el fiscal Juan informó sobre una segunda investigación por una estafa que asciende a 17 millones de pesos y tiene como víctima a un comercio agropecuario de General Pico. La denuncia también fue realizada la semana pasada.
“Tiene que ver con Ichex también, sin fondos”, explicó el fiscal. La modalidad fue similar: “se paga un producto, se envía el mismo y bueno, al momento del cobro es rebotado por falta de fondos”. Los responsables de esta maniobra serían dos personas físicas oriundas de Córdoba, quienes, según el fiscal, “a los 20 días (de emitir los Ichex de esta causa) empezaron a rebotar una gran cantidad de cheques por 800 millones (en su operatoria general)”.
Juan describió esta práctica como una “maniobra típica”: “Me hago de bienes, entrego cheques que no los voy a pagar nunca, tampoco devuelvo los bienes, tampoco pago de otra manera y bueno, y así van haciendo, van revendiendo los bienes, los disipan y demás. Es una maniobra bastante aceitada”. El comercio piquense afectado se dedica al rubro agropecuario, aunque no se precisaron los productos involucrados para no entorpecer la investigación.
En ambas causas, el fiscal destacó la labor de la Brigada de Investigaciones: “Confiamos plenamente en ellos, por la capacidad, el esfuerzo que se dedican en cada causa y bueno, el conocimiento que tienen en materia de investigación, así que es un colaborador invaluable”.

